Sueña gigante tal y como hizo Vincent Van Gogh, el pintor que amaba las estrellas y los girasoles.
Para Vincent van Gogh, pintar era la única forma en que podía expresar aquello que sentía, y lo hizo con pasión hasta el último día de su vida. Por desgracia, a lo largo de su existencia muy pocos supieron valorar su talento y, por si fuera poco, vendió poquísimos cuadros. Pero van Gogh nunca dejó de pintar, y gracias a su espíritu luchador nos dejó un legado de más de dos mil obras, entre dibujos y cuadros, algunas de las cuales se han convertido en las más valoradas de la historia del arte.
No es mi libro favorito de los que tenemos de esta serie, pero sin duda es interesante. Me ha encantado, a mí como adulta, aprender tanto con él, y a mi hijo descubrir a un pintor que tanto luchó por cumplir su sueño, aun teniéndolo todo en contra.
Por fin una biografía perfecta y adaptada para niños diciendo toda la verdad del autor sin ocultar nada: "Lo que más deseaba era huir de mi tristeza... Quería hallar un lugar donde el sol brillara de una forma especial e hiciera que los colores destacaran. 💙🌻😭👏