¿un brevísimo resumen? oportunidad perdida.
no voy a negar que el libro tiene muchos aspectos positivos. creo que el más importante radica en los dos o tres primeros capítulos porque es donde explica de verdad cómo funciona el ciclo menstrual, la anatomía y todo el complejo entramado hormonal. creo que esa es la parte que más me ha gustado porque va al detalle sin perderse en complejos y tecnicismos. la parte de las hormonas también ha sido muy interesante. conocer toda esa información es básica para poder comprender qué sucede en nuestros cuerpos cuando menstruamos y, por desgracia, es del todo inaccesible porque no existe una cultura que promueva la educación menstrual y sexual en positivo (de hecho, se tiende a la invisibilización y a avergonzar, que es algo que la autora denuncia enérgicamente). es bastante accesible aunque sí que es cierto que tiene algunos errores y cosas en la redacción que no deberían haber pasado a la versión final. como texto básico, para empezar y si no sabes nada está muy bien. yo he aprendido alguna que otra cosa que no sabía y he resuelto alguna duda que había buscado hasta debajo de las piedras, así que esa parte no está tan mal.
ahora voy a explayarme respecto de los efectos negativos porque creo que no podemos sencillamente alabar a la autora porque haya escrito algo que no existía antes. no creo que la autora haya hecho algo extraordinario en el sentido de que pienso que enmarcar la menstruación como algo positivo es algo que se tendría que hacer desde todas partes. también contextualizarla y darle el valor que tiene, que es una de las cosas que he aprendido. ahora bien, creo que la autora se ha extendido demasiado con cosas que han quedado claras y ha introducido apartados que no ha desarrollado en absoluto, por lo que sobraban. me ha resultado chirriante que hubiese un apartado de resistencia a la insulina en que realmente no se dice nada de provecho. en cualquier caso, procedo a enumerar:
- la autora habla mucho en redes sociales de los efectos nocivos de la gordofobia y, sin embargo, en el libro es, como poco, equidistante. en muchos pasajes hace alusión al peso alto y a la necesidad de mantener un peso saludable. bien, ¿qué entendemos por peso saludable? ¿es consciente la autora de que muchos de los efectos nocivos del peso saludable son precisamente culpa de la gordofobia que nos expulsa de los espacios, de las consultas, de la vida entera? ¿sabe la autora que el índice de masa corporal es uno de los pocos marcadores que se emplea y ha sido señalado por su ineficacia por la oms y está en tela de juicio? ¿qué es mucha grasa? ¿qué es poca grasa? ¿a partir de cuándo es un peso alto? ¿sabe la autora que la palabra obesidad tiene una connotación hiriente porque etimológicamente se refiere a una persona que ha comido de más? siento que en el fondo emplea la baza de luchar contra la gordofobia como recurso comercial, más que como creencia y práctica asentada. sobre todo porque no es la primera vez que ha dicha cosas como que estar gorda es parecido a tener cáncer. de parte de tu nutricionista y educadora menstrual de confianza. increíblemente ofensivo.
- alude a que el dolor es frecuente, pero no normal y luego arroja la definición más confusa posible de dolor que existe. para ella, la molestia es algo que se puede paliar, con lo que puedes ir a trabajar y si te tomas un analgésico se te pasa; no sé cuál es la concepción general pero, para mí, si me tengo que fletar de drogas, aunque sea un paracetamol, ya interfiere con mi calidad de vida (me expongo a unos efectos secundarios concretos para poder hacer lo que normalmente hago) y, por lo tanto, es dolor. creo que es una definición confusa e invalidante. ¿a una persona que se tiene que tomar un nolotil y un paracetamol, que lo he visto hacer, le diría que tiene simples molestias y que no confunda eso con dolor? además que menciona como estrategia distraerse, lo cual me parece bastante invalidante.
- el capítulo del síndrome de ovario poliquístico no aporta muchas cosas, se queda corto, es básico y no hay muchas cosas novedosas. sobre todo es aquí donde he visto que salía a relucir la gordofobia. habla todo el tiempo de controlar el peso, de peso alto, de obesidad, de mujeres gordas, etc. aunque supongo que habrá que agradecerle que reconozca que no es una enfermedad exclusivamente de personas gordas (como se ha repetido, machacado y torturado hasta la saciedad). también entra en muchas contradicciones: tienes que ser flexible con la alimentación, pero debes mantener un peso adecuado (equidistancia); la píldora es un parche, pero una solución (más equidistancia) sobre todo me ha generado mucha contrariedad que haya afirmado que no hay que demonizar los anticonceptivos cuando cualquier persona con ovarios que me esté leyendo sabe perfectamente que la regla general es cargarte de anticonceptivas sin una sola explicación, guía, acompañamiento y si te pasa algo gordo nos vemos en el hospital. no creo que sea adecuado decir que se demoniza cuando señalamos los efectos nocivos de las anticonceptivas y el papel de mierda que tienen los médicos al prescribirlas sin escuchar, sin querer atender, sin querer entender, sin dar alternativas, ni individualizar el tratamiento.
- el capítulo del síndrome premenstrual no me ha gustado porque ha metido testimonios de pacientes reales (como en el de la endometriosis) y se me antoja innecesario e invasivo. no es algo que pondría en un texto básico que pretende educar. también ha metido el dsm-5 por en medio para decir que es un trastorno psiquiátrico después de pasar medio capítulo diciendo que es algo hormonal y ha insinuado que se trata con antidepresivos (me gustaría a mí ver ese estudio porque últimamente todo lo que hay señala que funcionan por efecto placebo, no porque tenga un efecto real constatable). me repatea que recurra tanto a la medicación, a medicalizar y que envíe el mensaje contradictorio constantemente de que no hay que dejarse llevar por las hormonas, no son lo único que explican nuestro comportamiento, pero la palabra serotonina debe haberla repetido por lo menos doscientas veces. si de verdad no somos seres hormonales, ¿por qué lo reduce todo a las hormonas?
- el capítulo de la píldora anticonceptiva me resulta incoherente. menciona una lista escueta de cosas positivas y las siguientes páginas son todo efectos nocivos (algunos peligrosísimos, aunque se agradece que se haya explayado y los haya explicado porque aunque sea un mínimo, básico, requisito imprescindible, la mayoría de médicos te las calzan sin darte una puta explicación). dice que son positivos, pero la lista de efectos secundarios habla sola y me ha encantado la parte en que confirma que efectivamente algunos inducen cáncer (aunque nos hayan mentido con que no lo hacían) y que no deberían, en teoría, producir infertilidad. se agradece que haya sido honesta expresando que son un mero parche y que muchas veces sirven para ocultar condiciones subyacentes reales. no me opongo a la píldora anticonceptiva porque si hace falta, hace falta pero hay que analizar hasta qué punto hace falta porque no existe otro manejo o hace falta porque a nadie le importas lo más mínimo y quieren que cierres el buzón, que eres muy pesada.
- el último capítulo me ha parecido innecesario. se explaya hablando de los productos menstruales (con las compresas de tela ha soltado algo así como que no es excusa que no haya tiempo para lavarlos porque no hace falta bajar al río; me sorprende que una barbaridad de ese calibre haya sobrevivido a la edición final porque es directamente poco empática y muy desconsiderada) y luego acaba con la coletilla de "consulta a tu matrona o a tu ginecóloga" así como si existieran matronas o ginecólogas que escucharan de verdad, aconsejaran sin juicios y se interesaran por el verdadero interés de la paciente.
en resumen, creo que es una oportunidad perdida porque el libro podría haber sido más reivindicativo, más amplio para algunas cosas, no haber caído en repeticiones o comentarios que no tendrían que haber sobrevivido a la edición final, pero como básico está bien. ahora bien, llamarlo la revolución de la menstruación no es el mejor título. no resume los contenidos.