A mediados del siglo pasado, las narraciones en formato Pulp nacieron por la necesidad de leer historias rápidas y entretenidas en un formato que permitiera transportarlas y disfrutarlas en cualquier sitio. En una época donde la tecnología hace gala y presencia, queremos traer de regreso esas historias de la mano de narradores de lo fantástico. Traer de vuelta a nuestros días esa sensación de nostalgia, aquella razón para sumergirse en historias poderosas y vivir la vida a través de sus páginas.
Tienes en tus manos, un escritor con amplia trayectoria en la literatura de género en Chile. Paseando por el realismo, el terror, policial y la ciencia ficción: Ignacio Fritz.
Escritor chileno, especializado en la factura de relatos cortos, cuentos y novelas.
Posee estudios sin concluir de Derecho (Universidad Gabriela Mistral), Comunicación Audiovisual (UNIACC) y Literatura (Universidad Finis Terrae). Actualmente trabaja como editor para la editorial Contracorriente Ediciones.
No es mi tipo de libro. Seguro que a algunos/as le puede gustar, pero mi calificación es porque esperaba otra cosa y no lo encontré.
El texto tiene algunas cosas que me llaman la atención. ¿Porque transcurre en 2045?, podría perfectamente ser en otra época. ¿Cuál es el objeto de la historia en paralelo de la guerra nuclear? No tiene asidero con la historia.
Desde mi punto de vista, toda historia debe tener un objetivo claro, una trama que se encamina hacia allá, un contexto que sostiene, sin embargo, en este libro me costó mucho encontrar esto. En algunos momentos lo encontré ofensivo, innecesario, repetitivo, intentado decir otra cosa, tal ves una crítica a la actualidad, pero demasiado forzado. No se entiende porque entrar en el mundo mapuche. El texto viene en un formato, en que una persona, mediante cartas, nos intenta contar una historia, pero termina siendo un compendio delirante, obsesivo, lascivo y vejatorio. Más que un vuelco en la trama, el final es un descarrilamiento del tren.
Un libro fascinantemente sádico y desquiciado, enajenante, violento, excesivo y mundano, sin duda sarcástico hasta el punto de lo vejatorio y lacerante. En suma, un libro que personalmente disfruté (y que me gustó en cuanto ficción, aunque lo diga con el resquemor de un paréntesis), pero que no lo recomendaría, por ningún motivo. Que de eso se encargue el destino y sus locuras. La mejor analogía en cuanto a obra creativa en la que puedo pensar —para describir la experiencia de Ñachi— sería la de ejemplificar con A Servian Film. Algo más burdo sería imaginar que la historia es narrada por un Dahmer/Arthur-Fleck en un post vía darkweb de 4chan o en un subgrupo sospechoso de Reddit sin moderación. Todas esas limitaciones hacen evidente los obstáculos que puedan ocurrir al momento de leer este librillo. No me esperaba lo que leí, pero un sesgo a mi favor, el de cierta alienación controlada, me permitió un recorrido más apacible entre estos párrafos charquicanescos, cosa que no esperaría fuese un común denominador. Quién sabe; ni idea.
Del libro en sí. La historia de Ñachi es contada mediante una serie de cartas sucesivas que son escritas por quien es —sin duda alguna— un protagonista pervertido, depravado y corrompido hasta las uñas y la mugre de sus uñas. Sus misivas van hacia la que fuera la toqui líder de la última avanzada Mapuche, enfrentamiento detenido a la altura de Rancagua sin motivos aparentes. Todo ocurre en el año 2045, futuro que se nos evidencia como uno en el que Occidente ha caído (bombas nucleares y armas químicas mediante) y Chile se ha sumido en un conflicto armado con la nación Mapuche, guerra que se habría proclamado oficialmente en el año 2009. Los detalles de este mundo ucrónico-postapocalíptico revelan un evidente y claro deseo autoral de crítica sardónica, aunque limítrofe en su coherencia, riesgosa en sus propuestas que, valga mi párrafo introductorio, pueden perderse por su ejecución despiadada e impía, acaso la única forma de narrar en primera persona asumiendo a un protagonista como el de este libro… Con el escenario esclarecido, el texto avanza en torno a las dudas que se remiten al lector sobre qué detuvo la guerra en Rancagua, cuál es la verdadera obsesión fetichista y misógina del narrador hacia la toqui y, finalmente, cuál es el nivel de confianza y traición que destilan las epístolas, por dentro y por fuera de las páginas.
Un libro cuestionable, sin duda, y quizás por eso interesante. Como lector me vi siempre intrigado, con esa adrenalina culposa de leer algo tal vez demasiado sacrílego, pero que no tenía retorno, en mi caso. No lo recomiendo, del mismo modo que no recomendaría mirar el abismo por mucho tiempo.
Un libro que compré por ser parte de la colección Vintage Pulp. Lamentablemente, debo decir que es el que menos me ha gustado de toda la colección. La historia no fluye, el estilo narrativo vía cartas es un experimento jugado pero que en mi opinión acá no cuaja. Me costó también seguir la historia. La razón de los momentos rudos del relato a veces era poco clara, el porque aparecían no logré entenderlo. Puedo ser yo el que no lo entendió, claro, pero este lector no quedó satisfecho.
Mis ojitos volteados hacia arriba... no entendí dónde estaba la ciencia ficción, y el giro al final se siente como salida fácil... en fin resumiría el libro en esta frase del mismo: "El hombre de marras ostentaba puro blablá." Toca temas importantes, pero en lugar de profundizar en ellos se revuelca, se confunde mucho la voz del autor con la del personaje y eso te saca del relato, es odiosa la voz... En fin.