Tuve miedo, de verdad.
La relación de Santi y Valen me había encantado en el libro anterior y a pesar del desastroso final que tuvo, lo entendí, probablemente yo hubiese actuado igual.
En este empecé a cuestionarme esta relación. Valentina estaba siendo egoísta y jugando con él. Santiago era un intenso que no entendía que ella no estaba lista. Los dos se hacían daño, por eso temí.
Sin embargo, me agrado la forma en la que lograron salvar esa relación (literal estaba como "por fin esta gente se dio cuenta!") por quede no haber actuado como actuaron (gracias Santi) hubiese odiado que terminarán juntos.
A pesar de que este libro era narrado principalmente por Santi, en esta segunda parte de la historia, logramos conocer muchísimo mejor a Valen. Sus miedos y como ellos estaban haciendo tambalear su salud mental. Si antes me identificaba, ahora más y eso me da miedo. El como ella luchaba por relacionarse con esas personas que amaba y tanto daño le habían y seguían haciendo. Su inseguridad a pesar de mostrase siempre tan expresiva de lo que pensaba. Su nerviosismo que la hacía decir cosas que no debía. Y su crecimiento como personal y laboral. Increíble, de nuevo una reina.
Santiago, GRACIAS, por darte cuenta (te hubiese cacheteado de no haberlo hecho). Tomaste le mejor (aunque dolorosa) decisión.
¿Manu y Sebas? amó que lo hayan logrado.
¿Sandy? espero que algún día le bajes a la intensidad, no te soporto jajsaj.
¿Sebastián y Samanta? los amo, son lo mejorcito de la novela. SON PRECIOSOS.
*Apartado especial para algunos momentazos*
-Samanta y Santi en bicicleta (morí de ternura)
-Santi enteradose primero del embarazo (por fin un libro donde el hombre le de la noticia a la chica!)
-Los escritos de Santi para Valen (Mhmmm)
-Samanta (nada para agregar, es preciosa)