2,5 ⭐
La presidenta del Real Club de tenis de Santander, Judith Pombo, aparece muerta dentro del camarote cerrado de una goleta. Fuera del camarote unos pocos invitados. ¿Cómo se ha producido el crimen, quién lo ha hecho y cuáles son los motivos? Un crimen de habitación cerrada al estilo de los de principio del siglo XX.
Básicamente esta es la sinopsis de la cuarta entrega de la serie Puerto Escondido. Con su lectura esperaba recuperar la magia de ese primer libro. No ha sido posible.
¿Qué me ha gustado?
El planteamiento de la novela. Un crimen de habitación cerrada al más puro estilo de los grandes del género. Ojalá el desarrollo hubiera estado en consonancia.
Las citas de libros de Agatha Christie, Poe, Conan Doyle y Gastón Leroux al principio de cada capítulo.Todos ellos maestros del género que han sabido desarrollar crímenes de habitación cerrada con gran acierto.
La investigación, en especial esa simbiosis entre los interrogatorios a los sospechosos al estilo clásico, y las técnicas forenses y policiales más actuales.
Como está introducida la documentación relativa al palacio de la Magdalena. No es excesiva ni se hace pesada.
Reencontrarme con los personajes de Puerto escondido.
¿Qué no me ha gustado?
El modus operandi del primer asesinato es totalmente predecible. Se basa en un crimen real sobradamente conocido, además (por lo que parece), de muy inspirador. María Oruña no es la primera escritora que lo utiliza. Otra conocida autora española ya lo recreó, en el 2005, como final de su segunda novela. Precisamente por ser tan conocido, me parece un recurso fácil. En este tipo de libros, aunque innovar sea complicado, espero encontrar más creación que recreación.
Aún con ello, podría haberlo aceptado, si en el asesinato del camarote hubiese habido planificación, cálculo, premeditación y una buena coartada por parte del asesino. No se dieron ninguno de esos supuestos.
No me han convencido los motivos de los asesinatos. A medida que transcurrían los interrogatorios, ninguno de los sospechosos parecía tener un móvil consistente. Confiaba en un giro que le diera sentido a la situación. No se dio y aunque nada es imposible, los móviles son bastante inverosímiles.
El final es muy precipitado. Después de tantas páginas de interrogatorios e investigación policial se resuelve todo de forma un tanto atropellada.
Por ultimo, no me ha gustado como está introducida la documentación referente al tenis. Algunas cosas, como la diferencia entre Golden Slam y Grand Slam resultan forzadas.
En resumen. Tras Puerto escondido, una primera novela redonda, el resto de la saga no ha seguido al mismo nivel. En mi caso, probablemente sea el útimo acercamiento a la obra de esta autora.