Thanatia es ciencia. Es la descripción de este planeta si seguimos esquilmando su geodiversidad. El cambio climático y la digitalización conducen a la movilidad eléctrica, las energías renovables con sus baterías, la robotización, el internet de las cosas. Hay más teléfonos móviles que habitantes en el mundo, con una vida media de dos años. Ya se requieren casi todos los elementos químicos de la tabla periódica y su demanda es expo-nencial para un planeta limitado. A mayor extracción, más energía consumida, más degradación de los ecosistemas y más población nativa afectada. Como no se diseña para reciclar, la basura tecnológica crece y se dispersa contaminándolo todo. Así, nunca habrá para todo ni para todos, y sabemos que en 25 años consumiremos el doble que hoy. El Antropoceno se ha desbocado. Se necesita una transición material, no solo energética, que restaure la naturaleza y reutilice efectivamente los materiales. Hay que cuidar a Gaia alargando la vida en la Tierra y frenando su degradación hacia Thanatia.
en este pequeño libro, dos investigadores del instituto Circe proponen una metodología para determinar la abundancia relativa y la rareza de todos los minerales críticos del planeta (críticos porque se usan para prácticamente todo, incluida la transición energética). Esta geodiversidad planetaria incluye elementos como las tierras raras, necesarias para los paneles solares, aerogeneradores, o cualquier dispositivo digital que se te ocurra, pero también elementos más tradicionales en la industria, como el hierro, cobre o el aluminio. Al final, dar estimaciones sobre los picos de extracción de cada material es tan complicado que no merece la pena fijarse en el número concreto que dan, sino solo en su conclusión, que es lapidaria: No tiene sentido considerar un crecimiento infinito en un planeta finito si la única vía para el crecimiento es el extractivismo más salvaje y la superación de todas las barreras planetarias. Es una lectura muy interesante e importante, y la recomiendo encarecidamente.
Con todo, el libro como tal no me ha gustado especialmente. Creo que su metodología está bastante mal explicada, la exergía es un tema complejo pero creo que realizan explicaciones confusas que a veces parecen contradecirse (y bueno, que al final he estudiado bastante termodinámica en la carrera de física, que algo de esto controlo y aun así me costó enterarme). Y tampoco lo llamaría libro de entrevistas, porque las preguntas muchas veces contienen la respuesta a la que quieren llegar. Es un poco raro eso.
Thanatia es una entrevista que el físico, periodista y divulgador Adrián realiza a Alicia y Antonio Valero, investigadorxs de renombre especialistas en el capital mineral de la Tierra y la termodinámica de su extracción.
El libro trata de la riqueza de materiales terrestres, su disponibilidad y la necesidad de ellos para nuestra civilización. Es de gran importancia, ya que un gran número de minerales utilizados en nuestra tecnología del día a día (móviles, ordenadores, leds, coches, relojes, etc) pueden escasear de aquí a unas décadas si se prosigue con la tendencia exponencial de su uso. Alicia y Antonio Valero explican cómo estamos lapidando la diversidad material, dejando a las futuras generaciones con un suelo sin yacimientos mineros, donde los materiales no se pueden recuperar y sólo queda tierra yerma. Para explicar este fenómeno en detalle, lxs dos investigadorxs trazan una teoría termodinámica que busca dar un valor objetivo en base de unidades energéticas a los materiales. Para ello definen la exergía, que es la cantidad de energía que habría que invertir para, partiendo de la tierra yerma, recuperar un yacimiento de “x” mineral concentrado que acabamos de usar.
A lo largo del texto se habla de economía tradicional y ecológica, y se tratan problemas como la extracción de las tierras raras o el horripilante hecho de que no existen prácticamente datos acerca de las emisiones, extracciones y los impactos naturales de las acciones mineras del planeta. Lxs Valero muestran cómo la economía circular es un oxímoron y es mejor hablar de economía espiral, ya que el reciclado tiene inevitablemente límites y con cada ciclo los materiales se van degradando. Sin querer destripar más el contenido, destacan la importancia de la reutilización, alargar la vida útil de los objetos, promover la modularidad y utilizar el mínimo número de materiales posibles. No sólo eso, sino que es imprescindible incluir el coste ambiental y de reposición en cada objeto que se produzca, siempre y cuando queramos evitar la tierra muerta, es decir, Thanatia.