"La Bestia Arrogante" de José Mora Domínguez, publicada en 1999, ofrece una visión inquietante del inicio de un genocidio. Sin embargo, la limitada extensión de la historia impide que se desarrollen adecuadamente el ambiente y los personajes. La trama, aunque intrigante, se ve restringida en su potencial debido a la falta de matices, profundidad y extensión narrativa.
Una narrativa más extensa y detallada podría haber permitido una exploración más completa de los motivos y las complejidades que conducen al genocidio, así como el impacto en la sociedad y los individuos afectados. La ausencia de una profundización en los personajes deja a los lectores con una conexión limitada, dificultando la empatía o la simpatía hacia ellos.