Sophie vive en Nueva Zelanda. Lleva décadas siendo dominada y maltratada por su marido Colin . Pero ahora su vida se encuentra en un punto de inflexión, ya que su futuro económico y el de sus hijos está amenazado. Su marido pretende apostar cada vez más con su patrimonio. Ignora sus deseos y necesidades. Ella quiere actuar, pero teme que esta vez la mate. Tiene amigos valientes dispuestos a desafiarlo, que han estado planeando, maquinando y organizando . Pero a Sophie le cuesta actuar de forma independiente. Debe permitirse a sí misma esperar, soñar y actuar. Debe pasar del control automático al manual. Y eso es un cambio enorme. Eso requiere que piense, que planifique, que sienta, que se vuelva más vulnerable para quitarle a él el control de sí misma. No está segura de poder hacerlo. Está segura de que él se resistirá. Y está aterrorizada por él.