La presente obra inicia un diálogo entre el pensamiento de dos autoras cuyas sendas del exilio se cruzaron en tantas ocasiones, sin que aconteciese, no obstante, el encuentro entre ambas. La novedad de las siguientes páginas incide en un acercamiento de las filosofías de Hannah Arendt y de María Zambrano, tan alejadas en su tono de enunciación, pero paralelas en su deseo por estirar los límites de la razón más allá de lo aceptado por los cánones.
La centralidad del sentir amoroso, de la figura del prójimo, de la imaginación creadora, así como la potencia alquímica del decir poético son las piedras de toque sobre las que se yerguen las obras filosóficas de ambas autoras. Dos voces, pues, que dialogan sobre el sentido del acto reflexivo desde la inalienable condición de ser mujeres.
Inspirada por la reflexión de dos exiliadas en tiempos de oscuridad, esta obra se torna esencial al proponer una mirada oblicua de la crisis, haciendo hincapié en una respuesta esperanzada que da prioridad a la creación desde la ruina y a la heroicidad del gesto extraordinario del sujeto común.
Título: Una poética del exilio Autor: Olga Amarís Duarte Editorial: Herder
Cuando ya tenía claro que el exilio sería el hilo conductor del poemario que quería escribir (y que ya está escrito), estuve cotilleando por varias librerías para encontrar títulos sin pasar horas ante una pantalla. Me parecía mucho más bonito (y más poético), perderme entre estanterías y dejar que el aroma de los libros me guiara (sí, puede que esta sea la introducción más ñoña que haya hecho en mis reseñas).
Dicho esto, este libro apareció ante mí en la preciosa “Librería de mujeres” de Madrid, y, claro, se vino conmigo.
Además de una preciosidad de libro (Herder no defrauda nunca y Olga Amarís Duarte ha hecho un trabajo maravilloso), me ha sido muy, muy útil. Tanto, que el poemario –que se divide en tres partes– lleva una cita de Hannah Arendt como introducción de la primera parte y tiene otra de María Zambrana que introduce la tercera. Lo he disfrutado, he aprendido mucho y, además, me ha venido de maravilla para inspirar algunos poemas y, como os digo, incluir una cita de cada una.
La vida y filosofía de Arendt siempre me ha interesado y recurro a ella de vez en cuando. Sobre María Zambrano no había leído nada aún, pero estoy seguro de que haré por conocerla mejor, porque es maravillosa.
Es un libro maravilloso para ver las similitudes entre las dos autoras, para conocer mejor (y de forma muy amena) sus pensamientos, sus contribuciones a la filosofía, el conocimiento, la poesía y, en definitiva, la vida.
Lo que más me ha gustado: agarrándome al “egoísmo”, me quedo con lo bien que me ha venido para dar forma a ese poemario. Lo que menos me ha gustado: por decir algo, haber recurrido a Hannah Arendt (que lo merece) y no haber prestado la atención suficiente a una autora “nuestra” como es María Zambrano (aunque esto tiene fácil arreglo).
“[…] viniendo siempre del pasado y al que solo se puede regresar vadeando la distancia de la memoria”. Una poética del exilio