Carolina es una mujer mayor. Es ama de casa, está casada y tiene un solo hijo. Su cuerpo tiene las marcas del paso de los años dedicado a las tareas hogareñas. Su memoria empieza a ser frágil: acumula olvidos y confusiones. Está asustada. El médico le recomienda anotar. Papelitos por todos lados retienen esa memoria que se le escurre entre los dedos. El único lugar propio, que alimenta sus recuerdos, es el patio de la casa, lleno de macetas, un limonero y un árbol de paltas. Pero ese lugar también parece derrumbarse. Una exquisita reconstrucción de costumbres y vida cotidiana de un pueblo, en la que los mandatos arcaicos, venidos de las profundidades de una Italia campesina inmigrante, se reflejan en una existencia sofocada. Desde la subjetividad mas pura, Luciana De Luca pinta un cuadro de innegable objetividad. Un soliloquio poderoso, que no concede ni un milímetro a recursos fáciles; por el contrario, da forma y palabra a una mujer que no encuentra como expresarse en el denso tejido de obligaciones y postergaciones que conforman su historia y su vida. Como la de tantas otras mujeres.
Pensar que lo compré solo porque la imagen de la protagonista en la tapa me recordó a mi abuela, con su batón y su jardín. Y me encontré con esta joya terrible.
«Yo, nada. No porque no quiera. Me quedo por ahí, al costado, estremecida, inútil. Porque así son las cosas. Un árbol encorvado no puede parar el viento».
¡Mi primer reseña en Goodreads! Me sentí obligada, viendo que ésta novela tiene solo ratings y no reviews (por ahora, los ratings solo de cuatro o cinco estrellas, lo que me parece perfecto). Tratando de cumplir con mi propósito de empezar a leer a mas autoras/es de latinoamérica en general y de Argentina en particular, me encontré con ésta novela, la primera de Luciana De Luca. Muchas personas parecían de acuerdo en que era excelente, y decidí darle una oportunidad. Luego de leer un pequeño fragmento (disponible en: https://planetadelibrosar0.cdnstatics... , por si les interesa) quedé convencida y compré el libro, el cual devoré ese mismo día, y disfruté muchísimo.
La historia está narrada en primera persona, desde el punto de vista de Carolina, una señora mayor que empieza a sufrir problemas de memoria, y a reflexionar sobre los diferentes roles que tuvo que desempeñar durante su vida como mujer, esposa, madre, etc. Recién en el epílogo la autora se sitúa como una narradora omnisciente siguiendo a Antonio, el esposo de Carolina.
Personalmente, creo que ésta novela se luce no solo por mostrar, de una manera bastante cruda, lo que una vida de servidumbre y represión puede lograr en la psiquis de una mujer, sino también por el vocabulario poético que utiliza durante toda la narración. Adjunto un ejemplo del capítulo cuarenta y seis que me agradó especialmente:
"El reloj me muestra los dientes. Se burla con boca de perro viejo. Se agacha y me huele los tobillos. Chumba para que me apure, porque viene el mediodía y viene Antonio, con los bolsillos vacíos, la boca con el olor del hambre. Me apuro, si. Ya va. Todos los días me falta un pedazo de vida, me sobran moscas, enojos, lastimaduras. Todos los días algo se me desmorona adentro encima. Cada día me roba algo. El perro tiempo me tira del ruedo del vestido para que me levante. Me huele distraída, lo sacude y lo rompe. Tiro del vestido, se lo saco de la boca. Lo empujo con el pie. El reloj aúlla, gruñe, se defiende. Así descosida voy por la casa, llena de pedidos mudos, de cosas sin terminar, de telarañas frescas."
Increíble, me encanta. Fragmentos como éstos hay muchísimos a lo largo de la novela, y realmente hicieron que pudiera disfrutar mucho más de la lectura. Con mini-capítulos, a veces de tan solo una carilla y media, cada uno enfocándose tanto en un momento o una escena específica en la vida de Carolina como en un pensamiento específico sobre el que medita, el libro tiene un ritmo muy ameno. Me llamaron la atención especilmente los capítulos treinta y cuatro, donde la protagonista reflexiona sobre las veces qué se preguntó, durante su vida, qué iba a suceder cuando llegara a la vejez, cuando empezara a perder el control sobre su cuerpo y su mente (lo que efectivamente está pasando en el presente de la novela) y veinticuatro, donde piensa sobre qué la hace ser quién es, por qué debe hacer las cosas que hace, etc...
Por otro lado, creo que el epílogo es fenomenal, y estuvo muy bien pensado. Durante la novela, viendo la existencia de Carolina narrada por ella misma, no podemos sino sentir una increíble frustración acerca de la sociedad en la que vive y los hombres cercanos a su vida (su padre, su hermano y su esposo), que transformaron su existencia en este sinfín de obligaciones y silencios. Vemos reflejados también, claramente, el resentimiento que ella amasó, a lo largo de los años, contra su marido. Pero al llegar al epílogo, por primera vez, vemos algo sobre la mente de Antonio, y podemos darnos cuenta de que ese sentimiento de sofocamiento, esa obligación permanente de "como actuar", también está presente (aunque de una manera claramente menor) en la mente del resto de los personajes.
Para concluir, creo que ésta es una novela excelente para reflexionar sobre el rol de las mujeres en la sociedad, la llegada de la vejez, la importancia del pensar sobre la vida de una misma. Robando ahora directamente de la contratapa (que creo tiene toda la razón): "(...)Luciana De Luca pinta un cuadro de innegable objetividad. Un soliloquio poderoso, que no concede ni un milímetro a recursos fáciles; por el contrario, da forma y palabra a una mujer que no encuentra cómo expresarse en el denso tejido de obligaciones y postergaciones que conforman su historia y su vida. Como la de tantas otras mujeres."
En general, si llegaste hasta acá, si te llamó la atención el pequeño fragmento que dejé, te recomiendo que leas por lo menos las primeras diez páginas (disponibles en el primer link) o directamente la novela entera. Personalmente, ya agregué a Luciana De Luca como una escritora de la que "estar atenta" durante los próximos años, y probablmente voy a leer lo que sea que publique en el futuro.
¡Espero que les haya servido esta reseña! Fue más divertida de escribir de lo que pensé. ¡Saludos!
PD.: si estás leyendo ésto antes del sábado 26 de junio de 2021, me enteré que el club de lectura online de @hechadepalabras eligió este libro para leer éste mes y consiguieron que la autora participe de la videollamada (!!!). Definitivamente voy a ir, creo que va a ser muy interesante escucharla a ella misma hablar sobre su novela. Si les interesa, les dejo el link para anotarse abajo. Si están leyendo ésto luego de que pase la fecha, creo que la organizadora del club filma y sube a Youtube las reuniones, así que probablemente va a poder verse por ahí.
Es una belleza de libro. Lo disfruté lentamente y elegí leerlo cuando estuviera rodeada de silencio porque me impresionó la perfección y la poesía de cada frase.
La novela narra, a través de un monólogo, la historia de Carolina, una mujer mayor, de pueblo, sofocada por la rutina. Paralelamente cuenta partes de su vida actual y de su niñez, aunque algunas cosas se van perdiendo en la memoria. Es un libro muy poético y sensorial que me enganchó en seguida. En varios de los capítulos sentí que la narradora era mi abuela Julia y creo que eso me acercó más.
Tiene momentos en los que se hizo un nudito en la garganta, los sentimientos de la protagonista se describen tan claramente que me resultó muy sencillo empatizar (y querer correr a abrazarla).
No me gustó mucho. Lo sentí más de lo mismo. Aparece una primera persona (mujer), como voz narradora que recuerda su vida y se encuentra transitando la vejez. Tiene problemas de memoria, experimenta un gran hastío por todo lo que fue y sigue siendo su vida. Siempre cumpliendo el rol de hija, esposa, madre. Siempre descontenta e infeliz. Siempre pasiva. Esa pasividad me resultó desesperante, muy triste.
Otro libro que me hace sentir como si me hubiera elegido este a mí y no al revés 🤍
La construcción de una vida de a pedacitos y una visión hacia el pasado dotada de recuerdos, sensaciones, olores, sonidos y personas queridas. Un lugar al que, seguramente, vayamos cuando ya no quede nada para descubrir por delante.
Un libro que se deja leer pero no tiene idea directriz. Da la sensación de que no empieza nunca. No genera preguntas , no tiene introducción , desarrollo ni desenlace. Mi humilde opinión.
Carolina está asustada por lo que le está empezando a suceder, su memoria comienza a fallarle. Pequeños olvidos le advierten a ella y su marido Antonio que deben ir a ver a un especialista, éste les explica y recomienda que comience a hacer anotaciones.
Su lugar es su casa, particularmente su patio de baldosas rojas, plantas, el limonero y el árbol de paltas; pero un día ese patio comienza también desmoronarse, a transformarse.
Esta novela habla de recuerdos, de memorias, de historias de vida y de mandatos patriarcales.
Me gustó mucho el enfoque que le da la autora a la forma de narrar la historia, la pérdida de la memoria.
《No sé acordarme de ella. Cuando pienso en mamá, no veo esos rasgos ordenados, los bucles, la boca grande, la nariz como un pico de pájaro: lo que veo, lo que recibo en el sueño, en los recuerdos que llevo prendidos en el pelo, en los vestidos, es una cara que se refleja en el agua y que se va desarmando, se va diluyendo, aunque un no quiera, aunque trate de contenerla entre las manos, con el movimiento de las ondas》.
《Cuando no me reconozca, Antonio, en un espejo. Ni sepa para qué sirve verme》.
《Antes de llegar a ser está que soy ahora, este montón de huesos porosos y olvidos, tantas veces me pregunté: "¿Qué va a ser de mí cuando las palabras tarden en salir? ¿Cómo voy a pensar, qué voy a decir? ¿Qué va a ser de mi pensamiento, qué va a pasar con los recuerdos?"》.
En su primera novela, Luciana de Luca, narra en primera persona la vida de Carolina, una mujer de 60 años que cuenta a modo de monólogo su vida, su pasión: su jardín. Este libro en primer lugar me llamo la atención por la portada, que es maravillosa, y por el título, el cual leí y me hizo reflexionar de inmediato. Me hizo pensar en el futuro, en la soledad, en la nostalgia de la juventud o de nuestras vidas, en los sueños que logramos y en los que quedaron pendientes. En la evolución de nuestro cuerpo, y en como se percibe la vida a esa edad. Un lindo libro, con una coherencia narrativa, fácil de leer. Lo recomiendo.
This entire review has been hidden because of spoilers.
4* Lectura que me obligue a leerla poco a poco porque tuve la necesidad de hacerla durar más tiempo. Cada página me llevó a reflexionar muchas cosas, a identificar personas. No hay mucho por decir porque NECESITO que lo lean y sientan.
PD: Participé en el club de lectura de @hechadepalabras en el que participó Luciana y fue un amor de persona apasionada y lectora de corazón como todos nosotros.
No es un libro que leería si no fuera por la materia, pero es muy interesante cuando se analiza desde otros textos. Me gustó que me hiciera enojar con todas las cosas que le pasaban a Carolina básicamente sin su consentimiento, o porque “así es como son las cosas”.
Recomendado a personas que le gustan los libros más poéticos, y de contenido más minimalista, más cercano al cuento que la novela.
A veces tengo libros que quiero leer pero no parece llegarles el momento hasta que se da el contexto adecuado y la lectura se disfruta más. Me encantó poder leer esta historia rodeada de verde porque eso le dio un sabor especial. Carolina es una mujer mayor que empieza a notar fallas en su memoria y esto la aterra. El médico le recomendó anotar todo eso que se le escurre entre los dedos pero no es tan fácil hacerlo. El texto nos lleva a recorrer los recuerdos de su vida pasada a la vez que recorremos el patio de su casa. Pero ese refugio lleno de macetas y árboles frutales, al igual que su memoria, también parece correr el peligro de derrumbarse.
Belleza y poesía en cada párrafo, en cada capítulo. Pensé mucho en mi abuela mientras lo leía, en su deber ser hacia su marido y su familia, en su jardín. Gracias Luciana De Luca por este viaje mágico.
Lo recomiendo, aunque no es para cualquiera. No es exactamente una historia. Es un estado, con pedazos de historia, narrado bellamente. Por ahí hay demasiada metáfora. Me gustan, pero como que se exagera.
"Uno tiene que regar y esperar y regar esperar y mientras tanto tener hijos y esperar a que llegue el invierno y cerrar bien las puertas de noche para que no entre nada malo"
Lo leí para universidad, y me dejó muy sorprendida. Tal vez no a todos les puede gustar porque tiene una narración más bien poética, y eso puede generar confusión, pero es un excelente libro