"A mí no me interesa lo ordinario ni lo extraordinario. No existe esa diferencia. No me interesa ni el 'chau' ni la muerte como tema, sino la relación que hay entre una cosa y la otra. Por eso no existe la poesía sobre lo cotidiano ni sobre los grandes temas, simplemente existe la poesía que sorprende o la que aburre. La metodología de la dispersión sirve para la diversión. Para ir de un lugar a otro esperando, viviendo que esa relación aparezca. Es necesario, para eso, mantenerse en cualquiera."
Ale chuca es sociólogo y un poco filósofo y se nota en cada frase. En sus escritos piensa, se pregunta, te hace pensar y preguntarte. Todo a través de palabras y frases bellas, que resuena. Escribe sobre la actualidad, sobre el día a día. Por ejemplo, tiene un texto sobre todo lo que pensó al conocer el concepto/ la existencia del “esmalte semipermanente”. Es un libro para volver a agarrar cada tanto y de a poco pensar y escribir más como él. Lástima que a mi me lo prestaron. Relindo
Me gustaron mucho más las partes de textos semi ensayos que los poemas. Hay buenas teorías y reflexiones, qué interesante el cerebro de Chuca. Lo recomiendo.
“Yo deseo un mundo en donde las cosas dejen de funcionar. No espero que todo siga igual, que todo siga igual de bien, porque es ontológicamente imposible y además es políticamente peligroso.”
increíble librito increíble experiencia. me dieron ganas de escribir así lo que me atraviesa la mente cada vez que leía unas páginas. muy inspirador y real
Necesitan dejar de hacer lo que están haciendo, buscar a Alejandro Chuca en Facebook y leer todo lo que tiene publicado.
En la segunda foto elegí un fragmento del ya clásico contemporáneo "Poema para mi querido vecino que llamó a metrogas y nos cortaron el gas a todos y ahora no vamos a tener gas por meses y meses, mi querido vecino" (que me hace acordar, obviamente, a "La bella y graciosa moza marchose a lavar la ropa, la mojó en el arroyuelo y cantando la lavó, la frotó sobre una piedra, la colgó de un abedul", de Johann Sebastian Mastropiero), pero hay joyitas ahí metidas, en esos textos en apariencia descontracturados. Hay sabiduría, observación aguda, sensibilidad, está la vida.
Ya había leído los textos en las redes, pero no se si es efecto de la relectura o del soporte papel, los estoy redescubriendo y me gustan todavía más. Leo a Chuca y me encuentro con mis amigos de la adolescencia, las noches, las charlas, la incipiente tecnología doméstica, el análisis trasnochado del mundo al que nos asomábamos, los videojuegos como mucho más que "jueguitos", la soledad, el chat, las palabras como refugio. Todo eso está ahí. Y más. Así que si no querés no te compres el libro, pero andá y seguilo en las redes. Y cuando te cruces con una frase que te obligue a pausar el eterno scrolling de la vida y leer el párrafo más largo de tu día, vas a ver que valió la pena.