ANTOLOGÍA DE TEXTOS DE LA ANTIGUA ROMA SOBRE CRIATURAS Y HECHOS SOBRENATURALES.
Esta antología de textos, pertenecientes a todos los géneros y épocas de la literatura latina, ofrece una compilación de pasajes relativos al oscuro y abigarrado catálogo de personajes y fenómenos sobrenaturales (espectros, casas encantadas, licántropos o muertos vivientes, entre otros) que poblaban los temores y las fantasías de la Roma de la Antigüedad, un asunto poco frecuentado por los manuales históricos al uso, más dados a reflejar una imagen augusta y estereotipada de aquella civilización. En el libro se dan cita casi todos los grandes autores de las letras latinas, como Virgilio, Horacio, Séneca, Ovidio o Cicerón, pero también otros menos conocidos, como Floro o Valerio Máximo. La antología incluye, además, una pequeña selección de textos anónimos en soporte epigráfico —cultos unos, populares otros—, entre los que cabe destacar una serie de maldiciones y hechizos amorosos, que sorprenderán seguro a buena parte de los lectores.
Y, como Dante, en esta pequeña aventura literaria de ultratumba también tendremos a Virgilio como guía. Al comienzo del libro sexto de la Eneida, el héroe troyano y su compañera, la sibila, se disponen a cruzar las puertas del infierno; y, en tal trance, el poeta quiso explicar a sus lectores que estaban accediendo a un mundo cuya atmósfera teñía sutilmente el paisaje de colores extraños y en el que la realidad no significaba lo mismo que en el nuestro (al fin y al cabo, estaban franqueando los umbrales entre la vida y la muerte). Y, para evocar aquella experiencia liminar, Virgilio recurrió a una expresión ardua y algo chocante en latín, pues los describió caminando bajo una luz malvada y misteriosa (sub luce maligna) que anticipaba la del fantasmal enclave en el que estaban a punto de adentrarse. No podíamos haber elegido mejor divisa —ni más propicio compañero— para emprender con bien nuestra partida.
La antología es buena en cuanto a la materia inédita que ofrece en muchos casos. Le encuentro dos puntos negativos: 1 en muchos casos no se trata de textos testimoniales de la presencia sobrenatural en la vida cotidiana si no textos clásicos cuyo eco mitológico se pone en el contexto sobrenatural. 2. Siguiendo la estela de la anterior crítica hay textos que incluso no tienen nada de sobrenatural, sería más bien una especie de realismo mágico en el que el asombro por los crímenes atroces que cometían nos produjera una sensación de extrañamiento, pero en sí algunos textos no tienen nada de sobrenatural.
PD.: en el subtitulo de la portada pone antigua Roma como contexto de la. Antología pero algunos textos refieren superchería ya cristiana, lo que para mí ya se aleja de la antigua Roma.
This entire review has been hidden because of spoilers.
¿Pero temían nuestro antepasados romanos del mismo modo que lo hacemos nosotros? A esa pregunta responde Sub luce maligna, obra del profesor Gonzalo Fontana Elboj.
Desde el colegio nos enseñaron la Historia como una sucesión de hechos notables cuyos protagonistas eran personajes relevantes que casi siempre pertenecían a las clases adineradas y dirigentes. Y esto a pesar de que ya desde inicios del siglo XX se comenzó a poner el foco en otros grupos sociales y, sobre todo, a usar nuevos métodos de investigación. Quiero decir, con este rollo previo, que sin ese cambio de rumbo quizá nunca habríamos disfrutado de un libro como este.
«Sub luce maligna» no es un libro de grandezas, sino un libro de detalles, pues analiza tan solo un aspecto de la vida cotidiana de los que vivieron en época romana: aquella que se refiere a los seres sobrenaturales que poblaban sus miedos. Podríamos decir que se trata de una especie de microhistoria, por cuanto parte del análisis de un aspecto que de otro modo pasaría despercibido.
El punto fuerte de este libro es que nos permite, dentro de ciertos límites, ver el mundo romano con los ojos de su tiempo, y es que a veces ese presentismo que siempre nos lleva a ver el pasado con los condicionantes de nuestro presente nos hace olvidar que en aquella época las gentes que la vivieron ni veían ni interpretaban la realidad de la misma forma que nosotros.
Así, podremos intentar entender, a través de los textos escogidos, qué suponían para ellos estos variados seres y como los encajaban en sus esquemas de creencias. Estriges, fantasmas, versipelis (cambiapirles), licántropos, brujas, magos, manes, lémures e incluso dragones, desfilarán por sus páginas con mayor o menor presencia y nos harán ver tan solo una parte de aquello que conformaba el mundo sobrenatural en época romana.
Y digo «una parte» porque, en realidad, aquello que nos ha llegado es solo una mínima muestra y, para colmo, tal y como dice el propio autor, filtrada a través de la visión de aquellos que escribieron los textos citados, por lo general personas pertenecientes a las clases altas que en muchas ocasiones contaban estas historias como entretenimiento y burla por las creencias del vulgo. Por eso tampoco podemos entenderlos como un reflejo fiel de las creencias romanas a este respecto, que tal y como sabemos y muestra la arqueología era mucho más complejo y rico.
Desde mi punto de vista este tipo de libros, que profundizan en aspectos que por lo común son pasados por alto, me resultan muy interesantes y creo que nos ayudan a comprender mejor cómo vivían, cómo pensaban y cómo creían en otras épocas, dejándonos apreciar que, si bien hemos cambiado mucho, somos mucho más parecidos de lo que creemos.
Otra forma de revisitar los textos clásicos de Roma: con el foco en sus fantasmas, brujas, zombies y visiones de lo sobrenatural. He disfrutado como si fueran nuevos los que ya conocía y ahora quiero leer enteros otros como Farsalia, el capítulo más espectacular del libro.
Todo es brillante en este libro. Desde el título y la portada, pasando por el imprescindible prólogo y llegando a la exquisita selección de textos clásicos, tanto de autores reconocidos como anónimos. Encontramos en estos textos muertos vivientes, manes, licántropos, estriges y demás seres y fenómenos sobrenaturales que nos ayudan a entender el mundo romano desde una perspectiva distinta a la que encontramos en los ensayos más tradicionales. Una maravilla para los amantes de lo fantástico y la cultura latina.
Amar a Roma, amar su cultura, su historia y su legado, amar el mito obliga a entender al romano, tanto al César como al ciudadano y este libro ayuda a eso; entender sus miedos y su folklore, tan ajeno y distinto al cristiano. Es entender que su vida después de la vida es muy distinto al que creemos hoy en día, que los Campos Elíseos son mas mustios y desesperanzados que nuestra visión del purgatorio y que siempre había algo más que timer del prójimo que de los dioses. Este libro reúne textos fantásticos, cargados de clasicismo y de miedos antiguos. Valió la pena traer a mi biblioteca los mitos que atormentaron las noches de romanos hace dos mil años.
Un interesante compendio de textos sobre la relación entre los romanos y lo sobrenatural, en el que se esbozan ideas muy interesantes sobre la presencia de la magia en el mundo antiguo, el papel de estos miedos en el imaginario y por qué los romanos nunca desarrollaron una literatura de terror. Hay algunos capítulos que son un poco de relleno (el de la familia imperial y el de la fragilidad de la carne no tienen que ver con lo sobrenatural, y el entremés con chistes de humor negro tampoco), pero es una recopilación completa, entretenida y contextualizada.
Muy buena antología, los textos están bien escogidos, bien traducidos y los comentarios y notas son muy oportunos. Te da una buena panorámica del tema.