La pequeña Shigeko siempre lleva con ella un cuaderno. En sus páginas anota las cosas que va mirando –el vuelo del zorzal, la hoja que se desprende del árbol o el gato que cruza la calle– y da forma a pequeños poemas que, según le explica su madre, se conocen con el nombre de haiku. María José Ferrada nos muestra que los Haikus, pequeños poemas japoneses, son una forma de escribir, que es también un camino de regreso, hacia la belleza y la sencillez que nos rodea. Este libro es un viaje por las estaciones del año, que invita al lector, grande o pequeño, a observar la naturaleza y capturarla en palabras, tal como lo vienen haciendo, hace siglos, los poetas japoneses.
María José Ferrada is the author of Mexique: A Refugee Story from the Spanish Civil War. She is a recipient of the Municipal Prize of Literature of Santiago, as well as the Academy Award from the Chilean Academy of Language. María currently works as the children's editor of Chilean Memory, a digital resource center of the National Library of Chile.
El libro el cuaderno de haikus habla sobre la enseñanza de crear un haikus, lo cual la narración se convierte en una especie de guía que, mediante observaciones y ejercicios que se proponen a lo largo de sus páginas, servirán para que el lector desarrolle su percepción poética. Este libro cumple con su función de informar acerca de como crear un haikus y además de que esta muy bien escrito. El libro es muy interesante para niños hasta adultos, que quieran comprender y practicar el delicado arte del haiku, porque los haikus no es algo que todos los niños conozca y de esta manera ayuda para culturizarnos y desarrollar mas habilidades
Recomiendo mucho este libro porque tiene un poco de misterio y eso causa ganas de saber que pasará a lo largo del libro también si leemos este libro a los niños, ellos van aprendiendo porque a los largo del libro aparecen y se nombran diferentes animales y la convinación de pequeños poemas a lo largo del libro, que van tomando la atención de los niños, los poemas enseñan distintas culturas lo cual también abre las puertas de aprendizaje para los pequeños.
Me lo compré en Bologna porque estoy aprendiendo a escribir poesía y los Haikus me fascinan. Pensé que sería un libro lleno de Haikus, no podía estar más mal.
Este libro es una conversación entre una madre y su hija, una maestra y un discípulo, a observar, a conectarse con la naturaleza.
Estuve escribiendo Haikus con el libro un día entero. Tanto lo amé.
No es un libro que contenga haikus, sino uno destinado a aquellos que desean aprender a escribirlos y conocer su origen; aprender la pausa, la observación y la búsqueda sensorial que hay detrás de cada uno de esos textos, que con los ejercicios que propone, puedes lograr escribir.
Es un libro sencillo que nos invita a observar las estaciones y lo que ocurre en ellas, apreciarlas y transformarlas en haikus.
Al ser un libro para intervenir, recomiendo tenerlo en físico o designar un cuaderno para ir realizando los ejercicios y así poder escribir nuestro primer haiku.