Me la leí de un tirón en una noche. Un romance dulce, tranquilo y fluido, con el toque justo de drama para mover un poco las cosas. Simón y Mike son adorables. Uno tremendamente tímido y asocial, el otro una estrella de rock, literalmente. Aun así se complementan y se entienden. A duras penas a veces, porque Simón es tan tímido que Mike casi tiene que usar pinzas para lograr algo de él 😄. Pero lo logran...
Me gustó mucho que en este libro se invierten un poco los términos. Es más común que cuando hay diferencia de edades entre los protagonistas, el mayor sea el más seguro, vivido, la voz cantante. Cuando, como es el caso, son dos hombres, pues suele suceder que el de características físicas más masculino y fuerte, es también el que decide o lleva el peso de la relación. Aquí es todo lo contrario. A pesar de su edad, su madurez y sus músculos, Simón es muy tímido e inseguro. Mike, en cambio, con su cara andrógina, su carácter irreverente y sus veinte y pocos, es el que sabe lo que quiere y va por ello. Se organiza la vida y toma las riendas para lograr su final feliz. Y muy felices han de ser, porque hacen una bella pareja...
Una breve mención a Paola, tan loca y extrovertida, pero muy amorosa con su mellizo. Gracias a ella Mike no se rinde... Ella también apostó por lo que sabía que su hermano quería aunque no se atreviera a buscarlo...
Y por último, me encantó la playlist. Feeling good ya era de mis favoritas en casi todas sus versiones. Ahora agregaré algunas más...