Una antología que busca rescatar nuestra tradición ficcional a través de cuentos relacionados con la otredad. Aquí nos encontraremos con distopías relacionadas con cementerios, hombres disfrazados de algo que no son, familias que se ven obligadas a rescatar la inocencia de sus hijos, aventuras submarinas en los confines del conocimiento, secretos que se mueven entre las paredes de una casona, seres que apenas consiguen lidiar con sus circuitos mentales, un grupo de mujeres que luchan contra el patriarcado de los símbolos, un profesor ofendido por lo políticamente correcto, una joven a la deriva en el océano, un tarotista que se mueve por el mundo para escapar de un sicario, un sexópata que se cree robot, un músico frente al desierto y el éxito, dos ancianas que recuerdan su peor pecado antes de morir.
El fruto de la imaginación de trece escritores chilenos, un lago de identidades y metáforas, la eterna mímesis del ser humano.
Con la participación especial de Sara Bertrand, Patricio Jara, Felipe Reyes, Carolina Brown, Ernesto Garratt, Aldo Berríos, Marcelo Simonetti, Lilian Flores, Nicolás Meneses, M. M. Kaiser, Roberto Fuentes, Carlos Basso y Alberto Rojas.
Una colección de cuentos más cercano a lo oscuro que a lo luminoso. Resultados diversos, con algunos cuentos muy bien logrados (en mi opinión algunos como "La Banda", "Nunca corras con tijeras" o "La oscuridad en las profundidades" son muy buenos) y otros predecibles pero no puedo decir que estén mal escritos. Ficción acá es realismo, ciencia ficción, terror. Un poco de todo y de nada mucho. El ejercicio de construir ficción chilena nueva se agradece. El resultado es más que adecuado. Me faltó información de los autores, varios de los cuales eran nombres nuevos para mí. Lo recomiendo como un buen ejercicio.
3.5 estrellas Una mezcla bien variopinta, con un poquito para casi cualquier gusto. Mis preferidos fueron La Banda, La otra orilla y Epitafio digital. Un cíborg en la cama y La oscuridad de las profundidades tienen conceptos muy interesantes, solo me hubiese gustado que fuesen un poco más pulidos.
Casi suspendo la lectura después del primer cuento que, en mi opinión, es el peor de toda la antología. Dicho esto, me llevé gratas sorpresas con otros relatos. Balance positivo al fin y al cabo. Mi favorito: "La otra orilla".