Julia Wong es una de las poetas peruanas más importantes de su generación. Su producción ha sido destacada en nuestro país e internacionalmente desde la aparición de su primer poemario Historia de una gorda (1993) hasta el más reciente Urbe enardecida (2020). Esta antología consta de la recopilación de más de cien poemas, publicados en catorce poemarios y presentados cronológicamente. Esta selección nos permite conocer la brillante y potente voz poética de Wong que refleja las grandes contradicciones de ser mujer en una sociedad la sumisión de las mujeres chinas, las tareas impuestas, los prejuicios, los estereotipos, la maternidad, el amor y las relaciones familiares. Nos encontramos, sin duda, ante un yo femenino que ejerce su libertad y demanda su autonomía, pero que, a pesar de esa consciencia, nunca deja de reconocer sus zonas más vulnerables y sus deseos más contrarios. Leer esta antología nos permite viajar en el tiempo y a distintos lugares, pues la autora es peruana, pero se reconoce ciudadana del mundo. Julia Wong Kcomt (1965) nació en Chepén, La Libertad, Perú. Es poeta, narradora y gestora cultural. Es hija de padre migrante chino y madre tusán. Estudió varios años Derecho y Ciencia Política en la Universidad de Lima. Cursó estudios de Literatura y Humanidades en diferentes periodos en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Además, estudió un par de semestres en la facultad de Romanística en la Universidades de Tuebingen y Friburgo, donde pudo profundizar en su interés por la sinología, la filosofía y la teología. Ha publicado más de veinte libros, entre poemarios, cuentos y novelas. Sus más recientes publicaciones son Tequilaprayers (2017), Pessoa por Wong (2017), Aquello que perdimos en la arena (2019) y Urbe enardecida (2020).
Estoy feliz de haber conocido a Julia Wong y la evolución de su trabajo gracias a esta publicación de Gafas moradas (una de mis editoriales independientes limeñas favoritas). Sí, es cierto que no enganché ni disfruté todos sus títulos, pero en la mayoría de ellos pude sentirme completamente identificado con “el dolor de ser peruano”, así como con las vicisitudes de ser birracial y binacional en una sociedad racista y clasista. En sus últimos textos, en donde explora la relación con su madre y el impacto de su fallecimiento, me encogieron el corazón.
Creo que la gran característica de Julia Wong es la amplitud de su mirada (es evidente que se trata de una persona que ha recorrido el mundo y, sobre todo, se ha preocupado por entenderlo), su capacidad para combinar elementos de diferentes realidades y, sobre todo, su valentía para mostrar su lado más sensible.
sus primeros poemas fueron mis favoritos, definitivamente; aunque igual pienso que es bastante placentero acompañar al artista en su evolución y notar el cambio en su trabajo, como lo he hecho yo leyendo esta antología. en este camino observé cómo el horizonte narrativo de Julia Wong crecía y, a medida que avanzaba en la lectura, sentía que los versos se convertían en letras de canciones. lo último que quiero decir es que los poemas finales sobre su mamá me destruyeron completamente, no quedó absolutamente nada más de mí. amo a la Julia repleta de vulnerabilidad