Hay una multitud de voces diferentes que nos hacen cómplices de sus inquietudes familiares, de sus impulsos homicidas, de hechos heroicos, del amor, de la perturbación. Sin embargo, todos los cuentos de este volumen se inscriben en un estilo narrativo, en una coherencia de forma y contenido que sí busca la originalidad en lo heterogéneo y en lo turbador, pero siempre en un tono menor, sin estridencias. Me como si narrar lo insólito fuera lo cotidiano.
Me gustaron mucho los cuentos de este libro. Historias con nombre de mujer: Lola, Emma, Valentina y muchas otras. Son protagonistas y espectadores que viven historias que pueden estar ocurriendo ahora mismo, mientras escribo esta reseña. Vale la pena leer a esta autora uruguaya.