Esta es una de las primeras frases de Marcos, un hombre de familia lo más común, del año 2022, salvo por su fuerte convicción sobre la lealtad.
Supervisando los arreglos de la nueva casa que compraron, encuentra este diario de vida de una mujer que no conoce, con una historia que le hace tomar conciencia que es a la gente común y corriente a quien le pueden ocurrir cosas espantosas.
Cuando aparecen restos humanos en su casa, se ve envuelto en esa misma historia de crímenes y perversión, entendiendo incluso los sucesos paranormales que ocurren en la propiedad, mientras intenta por todos los medios que su familia siga llevando una vida normal.