Baotown es una pequeña aldea en medio de las montañas conocida por la bondad de su habitantes. La gente que pasa por ella, lo hace sabiendo que dentro encontrará a gente amable, que no dudará en dar cobijo a cualquiera que lo necesite. En una aldea tan pequeña todo el mundo se conoce, todo el mundo está emparentado, compartiendo los mismos antepasados. Sin embargo, esa sensación de unión familiar que se respira por cada rincón de la aldea, no deja de estar sustentada en creencias muy arraigadas sobre lo que está mal o bien, y en base a estas y a una vida de sacrificios, los habitantes de Baotown se enfrentan al amor, a la pobreza, a la hambruna, a la catástrofe o al progreso.
“Baotown” es una novelita, que se siente como si fuese una fábula, tanto por el tono del narrador, como por el tipo de historia que presenta, un relato coral sobre los diferentes miembros de la aldea y sus vivencias. El narrador salta de uno a otro para dar pinceladas de todos ellos, sin centrarse profundamente en ninguno, pero dejándole al lector una buena imagen de grupo. Con una narración sencilla y bonita, mostrando lo cotidiano del día de estas personas, asistiremos a los problemas a los que los habitantes deben enfrentarse: la alta tasa de mortalidad, el trabajo de sol a sol, las épocas de hambruna o a lucha del pueblo por mantenerse a flote.
Tiene un toque tierno, y ciertas partes son bastante emotivas, hasta el punto de que en cierto momento ha conseguido emocionarme. Y pese a esto, también habla de la brutalidad del ser humano, de como señala al que sobresale, al que hace replantear a los demás su cómodo sistema de valores, obligándolos a reflexionar y a aprender. Esto quizás es lo que más me ha gustado, que presente a un pueblo amable hasta la exageración, que de pronto se comporta de manera horrible ante un elemento externo que no casa con sus anticuadas creencias. Me hubiera gustado que se centrara más en este tema.
Al parecer “Baotown” es una obra de renombre en la literatura china, bastante premiada y es entendible porque no solo hace una radiografía de la cultura y la vida en el campo en la China de la segunda mitad del siglo XX, sino que el lector puede asistir al contexto político que se observa e intuye de fondo, detalles de lo que fue el comunismo durante aquellos años y como lejos de aliviar la dureza de la vida de estas personas, las llenó aún más de incertidumbre. Es todo muy sutil, pero se identifica.
La gran pega que le pongo es que, para mí, es demasiado breve. Es de esas historias bonitas, tanto en forma como contenido, que lees a gusto y de las que incluso aprendes, pero que cuando las acabas te saben a poco. Te dejan con ese regusto agridulce de “sí, está bien, pero me falta más”, dando la sensación de quedarse incompleta. En definitiva, creo que es una novelita bonita y tierna, con un contexto muy interesante, pero a la que le ha faltado ese algo más para dejar huella. Eso sí, Wang Anyi me parece una autora bastante rompedora, o al menos es la sensación que me ha dado por los temas que toca en “Baotown”. No será (sin consigo encontrar el resto de sus obras descatalogadas) lo último que lea de ella.