Luego de superar un coma, trece operaciones y muchos obstáculos tanto físicos como espirituales; te puedo contar esta historia. He luchado una batalla importante que me ha transformado, vengo de una guerra y obtuve la victoria; una nueva oportunidad. Concentrada en mi presente, aprendí que la vida se trata de mí, y que cada ser es un maestro, que el perdón libera y el agradecimiento trae abundancia.
A veces sentimos que nuestra alma tiene prisa, que tiene cosas por hacer y no es posible detenerte. Luego, involuntariamente la vida te pone en pausa; un silencio que sirve para escucharnos y en medio de esa oscuridad, una voz interior se manifiesta en nuestros sentimientos, pensamientos y acciones. Cada prueba es una oportunidad de reconocer el poderoso ser interno que existe dentro de ti para sanarte, amarte, ayudar y crecer. Saber que vive en ti una parte del niño que fuiste que desea manifestarse para que disfrutes la vida. Cuando aprendes el juego de superar cada reto, descifrar sus acertijos y aprovechar las oportunidades; amores, problemas, personas y situaciones, siempre te plantearán preguntas y hallarás las respuestas en tu interior.Después de superarlos, sentirás que tu alma sabe que tiene aún muchas cosas por hacer… vivir.
Excelente la forma de mantener el suspenso en este relato de la vida real. Lamentando mucho por la situación que pasastes, creo que eres una guerrera y merecías vivir Judith!! Deseo que ya estés completamente restablecida. Buen trabajo!👏🏻 Saludos