“En un mundo de ganadores, la derrota es una suerte de disidencia. Perder no es un ejercicio romántico, duele como un padrastro, pero uno aprende. Todas las victorias se parecen, pero cada derrota lo es a su manera; hay muchas formas de llorar, pero todo el mundo bebe champán del mismo modo. Este no es un libro de fútbol. No sólo. Porque en el fútbol cabe una vida".
Julián Bellón, a los 40 años, vuelve a Córdoba por la muerte de su padre. Esa pérdida lo arrastrará a su infancia, a su barrio, a los bares y a las personas que lo vieron crecer, el último paraje de felicidad blindado antes de que su vida se torciera y cayera en un espiral de autodestrucción. El niño que se puso de portero aun soñando con marcar un gol, el joven que más tarde fue guardameta profesional, es hoy un hombre roto y acorralado por sus recuerdos. ¿Hay tiempo para la redención antes del pitido final?
No había leído nada de Antonio Agredano salvo un par de columnas suyas (sobre fútbol, claro) y unos cuantos tuits que me hicieron seguirle. Fue esta una compra por impulso. Abrí el libro sin tener ni idea de qué me esperaba al otro lado, y me hallé, desde el primer párrafo de la primera página, enganchado. Es esta una novela en tres niveles, el de las cosas que pasan en el mundo alrededor del protagonista, el de la biografía que nos va contando a trozos para irnos poniendo en contexto y el de las cosas que pasan por la cabeza del protagonista, un exportero fracasado que vuelve a casa para el entierro de su padre. El ametrallamiento de símiles y metáforas que sufrimos (sufrir no es un verbo negativo aquí) es absolutamente demoledor. Como en los cuadros puntillistas, en los que cada pequeño punto es un pegote pero en cuanto nos separamos cobra forma la obra de arte, el autor construye el discurso interior del protagonista metáfora a metáfora, símil a símil, asaeteándonos, martilleándonos, sometiéndonos a un espectacular carpet bombing de imágenes mentales a ritmo frenético, decenas por página, que, sin que lo esperemos, pintan un lienzo colosal que nos permite contemplar la vida del protagonista.
He quedado francamente impresionado por esta construcción del personaje a piezas a base de figuras literarias, de biyecciones en las direcciones más inesperadas (los porteros somos los estibadores del Uy). Me ha gustado la historia, la conexión de la historia con el pasado del protagonista y la resolución, pasando por el presente, hasta el futuro que queda abierto. Ha sido un viaje de tres pares de cojones, estimados lectores. No sé si es para todo el mundo, pero a mí me ha fascinado.
Que bien escribe Agredano. Tuve este libro en mi estantería y me arrepiento de no haberlo leído antes. Un libro de futbol donde lo importante es todo menos el futbol, que maravilla!
¿Por qué nos gustarán tanto las historias de perdedores? (Casi tanto o más que las de los ganadores). Me ha traído recuerdos de pachangas, camaradería, fracasos y tardes de liga social de fútbol entre amigos, pero es un libro que si hubiera estado relacionado con el curling, cricket o cualquier otro deporte desconocido para un lector nacional, lo hubiera disfrutado igualmente. Como punto negativo, las continuas metáforas que al principio dan un toque tan característico y diferente al libro acaban empachando.
"No es solo un libro de fútbol". No. No es un libro de fútbol. Es existencialismo del siglo XXI; es tempus fugit sin carpe diem. Salvo algunos pasajes más superficiales, más de pachanga de barrio, me he pasado toda la lectura con suspiros de un vacío muy bien transmitido.
Nunca se había escrito un libro sobre fútbol con tanta poesía. Agredano sobre meternos en la piel de un portero al que le han marcado demasiados goles y nos hace sentir cada uno de esos goles como una espina vital que va sacando a través de las páginas. Y nos duele, pero también sana.
Una história llena de metaforas. Una história de un fracasado portero que la vida le ha marcado el peor gol posible, perder a un padre.
Un libro que se lee muy rapido. Formado por tres partes, te atrapa, te metes dentro de Julian, el protagonista. Sus pensamientos, su pasado, sus miedos…su vida. Por qué todos tenemos un vida y en esta todos hemos tenido fracasos, peró también éxitos. Como este libro, que para mi va a tener un gran éxito.
Libro que me he leído en 4 días. Combina una lluvia incesante de metáforas (Agredano es gran aficionado a la poesía) con una historia de redención en un ambiente propio de novela tipo Kronen. La pega es que son sólo 190 páginas
Intercalé esta novela de Agredano con otras este verano. Y puede ser que ese fuera mi error porque no pude meterme de lleno en el estilo a veces bonito y a veces barroco del libro.
Prórroga es un canto a la cotidianidad, al meter un gol en la pachanga con tus amigos y celebrarlo después con unos botellines en el bar en el que ya te conocen por tu nombre. Un canto a pasar por la vida de puntillas y a las pequeñas batallas que cada uno tenemos que librar en nuestra vida y que no por ser pequeñas dejan de ser batallas. Y nuestras.
En resumen: muy disfrutable primera novela de Antonio Agredano publicada por Panenka. Te deja con ganas de la siguiente.
---- 📖 Antonio Agredano - Prórroga ⭐️ 4/5 ----
"Una noche eres un jovencito alado por el alcohol y a la mañana siguiente, un señor que cuenta los céntimos en la cola del DIA".