Hay venganzas que tardan en llegar, inseguridades y exigencias que tarde o temprano aparecen y decisiones que pueden romper en vez de construir. Un momento de calentura mezclado con los celos provocaron que Glía y Diego terminaran con un bebé. Ella, por cobardía, no se atrevió a interrumpirlo, tiempo después la idea le gustó, sin embargo, nada es eterno y aquella decisión que tomó meses atrás está comenzando a desequilibrarla, estresarla y asfixiarla cómo jamás imaginó. Siente que le han atado las alas, cerrado los caminos y sometido a una vida monótona donde el encerramiento en un gran departamento es la única aventura que puede tener. Glía no quiere ser un ama de casa, ella quiere triunfar y comerse el mundo entero. Desea sentirse libre para volver a encender aquella luz potente e intensa que alguna vez albergó en su piel. El problema es el siguiente: cuando estás fichada por el destino, cuando sabes lo que nunca debiste conocer, difícilmente puedes conseguir lo que deseas y para su desgracia su cabeza ya tiene precio.
Fue un libro hermoso ,vimos el crecimiento de una persona , estoy enamorada de esta saga , toca muchos temas delicados pero abordados de manera objetiva Y presisa. No esperaba que una historia de amor rosa terminará en algo tan fuerte y maduro