Un abrazo al alma adulta.
Si bien son cuentos para niños, creo que todos deberíamos leerlos. De hacerlo, la sociedad sería más feliz.
Una de las frases que más me resonó fue la sgte:
"Nuestro peor problema de comunicación es que no escuchamos para entender, sino que escuchamos para contestar".
Tan simple y tan cierta, a la vez. Dentro de las muchas enseñanzas del libro, rescato que todas son aplicables al modelo de vida actual: necesitamos una buena autoestima para vivir más satisfechos y no caer en comparaciones ni etiquetas destructivas. La hiperexigencia es otro tema interesante que se aborda y también nos invita a cuestionarnos.
Profundo, ágil y lleno de enseñanzas.