Las historias del holocausto siempre han tocado lo más sensible de mi corazón, por una y muchas razones. Se que al decir esto, hablo por muchos, así que cuando ví este libro, no pude evitar no sentir la curiosidad de conocer la historia de dos personajes "mexicanos" dentro del holocausto.
Como siempre, debo recalcar mi admiración y respeto a cada persona que decide usar sus talentos para ser la voz de aquellos que no tuvieron la oportunidad de escribir su historia, aquellos que quedaron olvidados. Una felicitación al autor por esta investigación.
El autor en una de sus entrevistas menciona algo muy atinado referente a el tema del holocausto:
"En Latinoamérica, es una necesidad profundizar sobre el tema y entender que un conflicto como lo que ocurrió en la segunda guerra mundial con el holocausto, es un conflicto que debemos entender que es nuestro porque esta presente; ya que continúan las tragedias humanas repitiéndose en todo el mundo".
Como humanos, como judíos o como no judíos, estas cuestiones desafortunadamente se repiten en distintos momentos de la historia, en menor o mayor grado. La cuestión del holocausto nos lleva a reflexionar en la magnitud de este sucesos; una situación que fue sistemáticamente planeada.
La historia de estos dos hombres que nos presentan en la novela, verdaderamente son historias que merecen justicia y la justicia es que se conozcan y sean leídas/escuchadas.