La Paciencia de la Araña - Libro número 11 del comisario Montalbano, y continuación directa de "Un Giro Decisivo".
Publicado en 2004 y escrito por el talentoso Andrea Camillieri.
En el anterior libro Salvo termina herido de gravedad debido a un disparo, y con lo que parece un ataque al corazón al enfrentarse a un traficante de niños tunecino. La historia comienza un poco más adelante, reponiéndose de sus heridas en compañía de Livia la cual se pidió una licencia de su trabajo para irse un par de semanas a Vigata.
En el primer capítulo (que es bastante largo) Salvo recuerda el tiroteo, las horas posteriores mientras los médicos intentan salvarlo y su convalecencia en el hospital.
Esta de baja hasta recuperarse, pero a las dos semanas lo llaman porque un crimen bastante particular requiere su atención.
Una joven hermosa que estaba estudiando en la universidad y que en su tiempo libre cuidaba a su madre moribunda aparentemente es secuestrada. Lo que extraña a todo el mundo es que su familia es pobre (supo ser rica pero por razones desconocidas cayeron en la pobreza) por lo que no podría pagar un rescate.
Montalbano deberá investigar si realmente es un secuestro, si es un asesinato y porque esta joven fue elegida como víctima.
El libro está muy bueno, las 260 páginas se leen en un día (yo lo leí en dos solo para hacerlo durar), tiene momentos muy cómicos y es refrescante que se deje un poco de lado los temas sociales y se vuelva a crimen liso y llano.
Lo único malo es que la resolución del caso es extremadamente fácil, ya desde el arranque uno puede adivinar lo que pasó.
Esto en los libros de Camillieri no es algo necesariamente malo, ya que lo que más vale la pena es el viaje, no el destino.
Montalbano como personaje evoluciona, cambia y se adapta a sus nuevas realidades. Es consciente de que está más cerca de retirarse de su trabajo que de otra cosa, entonces empiezan a primar otras cosas, la moral y lo que es correcto sobre una ley que no siempre funciona.
Sin dudas es de mis sagas literarias favoritas, con la que me rio más y con la que pienso más.