En Newton, el grabado de William Blake, el físico inglés hace cálculos en el suelo para intentar descifrar el universo. Está tan abstraído que no se fija en la roca cubierta de algas y corales sobre la que se sienta y cuya observación le ayudaría a entender el mundo. Modos de caer es como esa piedra, un caos de textos interconectados que narran en un mismo plano, a menudo desde los márgenes, lo conocido y lo cotidiano. Personajes anónimos e históricos, fracasados en su mayoría, herzoguianos a veces, construyen un mosaico de caídas en las que casi siempre interviene el azar; el mismo azar que hace que Strindberg vea el cosmos en unas motas de polvo. Un cura brasileño que vuela aferrado a un millar de globos, una aviadora norteamericana que desaparece en el aire, el incendio de una emisora de radio en medio de una gran nevada, una secuoya convertida en una pista de baile, un lienzo que oculta las ruinas de Varsovia, magos que son víctimas de su propio truco, máscaras de cobre para soldados sin rostro, un zorro atrapado en el hielo, un cine en el desierto, un hombre vestido de murciélago que salta desde la torre Eiffel… Los breves episodios que recrea Mireya Hernández podrían contar acaso la historia de los vencidos.
Sobre la autora:
Mireya Hernández nació en Madrid en 1981. Es licenciada en Filología Inglesa, traductora, correctora y profesora de español. Ha colaborado para El Cultural, Diario de Sevilla, LEER, Calle del Aire, Jot Down, Ajoblanco y El Salto. En 2015 publicó Meteoro en Caballo de Troya.
Mireya Hernández (Madrid, 1981). Es licenciada en Filología Inglesa y obtuvo el Diploma de Estudios Avanzados en Ciencias de la Información. Es traductora, lectora editorial y profesora de español e inglés. Meteoro es su primera novela.
“Éste es el libro del Gran Desorden y la Coherencia Infinita. Este es mi mundo, como yo lo he creado, como se me ha mostrado. Si quieres seguirme, peregrino, respirarás más libremente, pues en mi mundo reina el Desorden, y esto es la libertad”.
Con esta cita de August Strindberg se abre ‘Modos de caer’ y después vienen sus celestografías o imágenes del firmamento nocturno, los modelos de Grant Wood para ‘Gótico americano’ o un piloto británico cortándose el pelo antes de entrar en combate con su Supermarine Spitfire
Modos de caer es exactamente lo que la sinopsis promete, pero queda mucho más claro cuando se lee (sí, como en todas las sinopsis, diréis, pero no; vosotros leedlo y ya luego me criticáis). Son historias inconexas. Tiernas y divertidas hasta la crueldad, como cuando ves a las 8 de la mañana un programa de zapping en el que un personaje tras otro se pega hostias en el suelo, contra un rastrillo o volcando en una carrera de motos. La humanidad fracasando continuamente en su afán por llegar más alto. Mientras lo leía, he perpetrado página tras página, tratando de señalar las historias que más me llamaban la atención, que más me removían o que más risas me provocaban. Al final, me he encontrado con las esquinas superiores de casi todo el libro dobladas, porque sí, reunir las historias bajo una misma temática tiene su trabajo, pero no dejaría de ser un vano recopilatorio si no fuera por la prosa cuidada de Mireya Hernández, que se comprende cuando se ve su historial literario. Quizás sea el descubrimiento de un verano que no ha hecho más que empezar.
que todo lo que sube inevitablemente baja o cae es algo que sabemos, y que lo que baja cuesta mucho volver a elevar por eso las historias que componen #modosdecaer de #mireyahernandez describen y reflejan como la gravedad actúa sobre objetos, personas y hasta sentimientos. hay algo muy fuerte que nos atrae hacia el centro de la tierra como un imán gigantesco. . los personajes que ocupan las páginas de #modosdecaer son personas anónimas que buscan ese punto de apoya para hacer girar un poco mejor el mundo, los que quieren dar ese paso de fe de Indiana Jones. El resultado final no importa tanto como el espíritu con el que vistieron su aventura particular. Un deportista que inventa una nueva forma de salto de altura, un cura que sobrevuela los cielos al más puro estilo up, un hombre pajaro y su nuevo paracaídas, la primera aparición constatada del cometa halley, mil y un truco fallidos de magos.... hace poco leía #aguayjabon de la periodista #martadriezu donde dice que ' aprendemos de personas que nunca lo sabrán'. pues eso. .
Relatos divertidos, trágicos, verdaderos, imaginarios, horribles, maravillosos. Todo lo que sube cae, y en la caída está la gracia, ¿si no por qué te ríes cuando alguien se cae?
Lo compré hace un par de años en Zaragoza. Uno de esos libros pequeños que llaman la atención. Una buena portada, de las que seducen. Adentro hay crónicas breves, escritas o remixadas por la autora. Personajes que caen. El libro también se cae un poco. Y sí.
Un libro entretenido, con historias muy variadas y más o menos relacionadas con caídas o fracasos, alguna me hacía reír y la siguiente era como "hostia, qué duro".