Es una antología de poetisas, unos 3 poemas por cada una.
Hay poemas que me han encantado y otros que no.
Algunos me han dado que pensar y otros han pasado sin pena ni gloria.
El problema que veo en este libro es el prefacio.
Ana Castro se pone la medalla feminista continuamente e intenta que el lector lea dichos poemas bajo la idea de que el dolor que describen las poetisas es común a todas las mujeres y todas debemos entenderlo como la consecuencia del patriarcado.
No.
Cada poema tiene un dolor distinto. Algunos incluso me atrevo a decir que no hablan del dolor, sino que Ana Castro ha escogido los versos que aluden a algo parecido, pero no tiene nada que ver con lo que ella plantea en el prefacio.
Honestamente, los poemas pueden gustar más o menos, pueden ser mejores o peores, yo no soy experta lingüista, mis estudios no están relacionados con la poesía.
PERO: esta antología, para conocer mujeres y poemas, para saborear unos versos y ver si es el lenguaje que mejor te habla está genial.
Yo misma ha decidido buscar a varias de las autoras y leer más su obra.
La clave es ignorar a Ana Castro. No leer el prefacio si es que no os queréis cabrear.
O leedlo. Es vuestro tiempo.
Creo que una recopilación de buenos poemas de poetisas es mejor que una alegoría del feminismo. No hay que intentar encajar todo lo que hace o dice una mujer en el discurso feminista.
No lo digo como contraria a ello, lo digo como lectora y como ser consciente de que dichas mujeres pueden no casar con ese pensamiento.
Lo digo porque leer bajo un cristal coloreado algo tan subjetivo como un poema está mal: estás intentando coercer a la autora de que su verdadero mensaje llegue al lector.
Espero que si os llama la atención y lo leéis lo hagáis con la mirada limpia y que lo disfrutéis.
PD: mi favorito fue Ella Dice, de Noni Benegas.