Reconozco sentir vergüenza al recorrer páginas y páginas de una historia tan íntima, susurrada al oído por décadas a lo largo de nuestra historia, y a la vez, tan poco escuchada. Leer este libro me hizo sentir ignorante, motivo no solo de vergüenza, si no también de curiosidad. Por cada columna, entrevista, ensayo que conforman "The Wallmapu" se conocen distintas expresiones de la cultura mapuche y sus pugnas con la historia oficial (la "pacificación de la Araucanía", para dar un —quizas de los más grotescos— ejemplo). Pedro Cayuqueo escribe de forma sensible, lo que sumado a la extensión breve de los textos promueve la participación de más lectores en este ejercicio de memoria. Resulta triste leer ahora en retrospectiva las esperanzas que anidaron la rechazada primera propuesta constitucional en sus inicios, que es precisamente donde va cerrando este libro. Pero la historia continua y la hacemos entre todas.
Me gustaría destacar distintas acepciones, figuras y entramados que aparecen en el libro y que con solo una búsqueda superficial de Google pueden alimentar la curiosidad: Francisco Llancaqueo, Camilo Catrillanca, Wenufoye, “Vidas de papel. Negocio de la madera y conflicto intercultural en Chile”, Leonel Lienlaf, Beatriz Pichimalen, "Campaña del desierto", "Pacificación de la Araucanía", nutram, quechatoki, Moisés Marilao, Paces de Quilin o Pacto de Quilin (6 de enero 1641), Francisco de Paula...
Por último, señalo algunos capítulos que resultaron ser mis favoritos: "La voz libre", "Un mapuche verde olivo", "La otra historia secreta", "Un símbolo nacional mapuche", "La manera de San Martín", "Polvo de estrellas".