Necesitan dejar de hacer lo que están haciendo, buscar a Alejandro Chuca en Facebook y leer todo lo que tiene publicado.
En la segunda foto elegí un fragmento del ya clásico contemporáneo "Poema para mi querido vecino que llamó a metrogas y nos cortaron el gas a todos y ahora no vamos a tener gas por meses y meses, mi querido vecino" (que me hace acordar, obviamente, a "La bella y graciosa moza marchose a lavar la ropa, la mojó en el arroyuelo y cantando la lavó, la frotó sobre una piedra, la colgó de un abedul", de Johann Sebastian Mastropiero), pero hay joyitas ahí metidas, en esos textos en apariencia descontracturados. Hay sabiduría, observación aguda, sensibilidad, está la vida.
Ya había leído los textos en las redes, pero no se si es efecto de la relectura o del soporte papel, los estoy redescubriendo y me gustan todavía más.
Leo a Chuca y me encuentro con mis amigos de la adolescencia, las noches, las charlas, la incipiente tecnología doméstica, el análisis trasnochado del mundo al que nos asomábamos, los videojuegos como mucho más que "jueguitos", la soledad, el chat, las palabras como refugio.
Todo eso está ahí. Y más. Así que si no querés no te compres el libro, pero andá y seguilo en las redes. Y cuando te cruces con una frase que te obligue a pausar el eterno scrolling de la vida y leer el párrafo más largo de tu día, vas a ver que valió la pena.