5/5⭐
Tremendo. Una historia dura y triste que no me ha dejado indiferente.
La trama se desarrolla en un prólogo que transcurre en 2019 y cuatro partes, tres de ellas en 1986 y la cuarta de nuevo en 2019. Cada una de ellas no se titula primera, segunda, tercera o cuarta parte, sino primera, segunda, tercera y última "baliza". El término "baliza", está muy bien puesto. Es muy importante en esta historia.
En la "Primera baliza: La isla", Sandrine, tras recibir la noticia de la muerte de su abuela, Suzanne a la que nunca llegó a conocer, se desplaza a la isla donde ella vivía para recoger sus pertenencias. Durante toda esta parte vamos a ir notando pequeñas cosas que nos llaman la atención, que no encajan. Aunque no sepamos el porqué, algo vamos intuyendo (o eso creemos).
En la "Segunda baliza: el rey de los alisos", encuentran a Sandrine en una playa cubierta de sangre de otra persona. En esta parte aparece por primera vez el inspector Damien Bouchard. El inspector, junto con la doctora Véronique Burel, irá confrontando la historia que cuenta Sandrine con los hechos. En esta parte y en la siguiente ("Tercera baliza: Los niños"), el autor me llevó por donde quiso. Avancé en la narración junto con Damien y Veronique. Lo que me chirríaba a mí, era lo mismo que les chirríaba a ellos. Poco a poco iban cuadrando las cosas, o eso creía yo. Sí, en algún momento me planteé que eran demasiadas casualidades y que quedaban cosas por explicar, pero hasta ahí. Hay que llegar a la última e inesperada parte ("Última baliza: el refugio sandrine), para comprender hasta que punto el autor ha jugado con nuestra mente. Cuando la terminé, volví sobre mis pasos. Todo lo importante estaba ahí, pero no lo vi (o no lo supe ver), hasta que Loubry quiso.
Es posible que haya lectores que consideren retorcido, como ha desarrollado el autor la trama. A mí me ha parecido brillante. Es un desarrollo complejo, para ejemplificar lo complejo de los mecanismos de nuestro cerebro. Lo que puede hacer nuestra mente, las capas y más capas, que crea, para protegernos de un trauma emocional, que nos es imposible sobrellevar, es lo más tremendo de este libro y lo que me ha dejado conmocionada.
Sobre los personajes solo voy a decir que están bien trazados. Cualquier otra cosa podría convertirse en un spoiler.
Añadir que está bien escrito, tiene un ritmo muy ágil y se lee fácil. Nada más. En este libro cuanto menos se cuente mejor.
Recomendable para los que gusten de negra o thriller psicológico.