Esta segunda parte me ha gustado más incluso que la primera. En esta ocasión, el ritmo es un poco más pausado, por lo que se pueden apreciar más los detalles y la autora profundiza más en los sentimientos de los personajes.
Respecto a los personajes, para no haceros spoiler, no os los nombraré, solo diré que sigo sin confiar en nadie y que sigo enamorada de cierto personaje por lo que es mi favorito (aunque Laura, ya sabes que te odio por una cosa). Estoy muy intrigada por saber qué les deparará a los personajes en el tercer libro pues las cosas cada vez se complican más para ellos, y empiezo a tener algunas teorías que espero que no se cumplan.
Respecto a la ambientación, tengo que decir que si Minath me sorprendió, Ibur y otro lugar que aparece, mucho más. Además, con las descripciones que hace la autora, te da la sensación de estar recorriendo las calles y viendo a sus habitantes.
La forma de escribir de Laura me sigue pareciendo fresca y amena, hace que te sumerjas en la historia y no puedas parar de leer. Es tal la adicción que te crea que tuve que leerme los capítulos el horas antes de comentar porque sino me iba a saltar las pautas, y ya los últimos junto con el final...los leí corriendo por la ansiedad que me creó saber que iba a pasar con unos personajes que ya me tienen enamorada.
Para finalizar, Laura nos da un final abierto y alucinante que te entran ganas de preguntarla ¿el tercero pronto no? y es que la trilogía Proyectos, se está convirtiendo en una de mis lecturas favoritas de este año.