La obra de Safo representa uno de los puntos culminantes de la lírica griega arcaica. Nacida en la isla de Lesbos en el siglo VII a. C., y probablemente de origen aristocrático, parece que casi siempre se movió en grupos reducidos y selectos. Su poesía, que la convirtió en una autora canónica y por la cual se la llegó a calificar de "décima Musa", es un prodigio musical de trabajada naturalidad, de ensalzamiento del amor y la sexualidad, de culto a los dioses y también al mundo que la rodea, así como de alabanza a la belleza y a la sensibilidad femenina.
Admirada incondicionalmente en la Grecia clásica, sus poemas no solo sufrieron mucho los avatares de la transmisión textual, sino que además se vieron sometidos a diversas interpretaciones interesadas de cierta crítica tradicional. Por fortuna, como explica Marta González en el prólogo de esta edición, aunque aún envuelven a Safo muchos interrogantes, la fuerza de su escritura ha ido liberándose de los prejuicios y ha sido el origen de una sólida herencia literaria.
Work of Greek lyric poet Sappho, noted for its passionate and erotic celebration of the beauty of young women and men, after flourit circa 600 BC and survives only in fragments.
Ancient history poetry texts associate Sappho (Σαπφώ or Ψάπφω) sometimes with the city of Mytilene or suppose her birth in Eresos, another city, sometime between 630 BC and 612 BC. She died around 570 BC. People throughout antiquity well knew and greatly admired the bulk, now lost, but her immense reputation endured.
La cuestión sáfica no es acerca de quién era Safo, cuáles eran sus relaciones con sus hetairas (amigas) ni de su contexto poético, si no acerca de las distintas interpretaciones que se han hecho sobre ello. Como dice la prologuista “ningún libro de el que nos separen más de 2500 años es autoexplicativo”, hace falta contrastar con otros textos antiguos provenientes de la comedia clásica, o de vagas alusiones, donde la ficción está completamente entrelazada con la realidad.
A pesar del intento fallido por ciertos hombres de crear la imagen casi bíblica de ella, Safo escribe acerca del amor por sus amigas, del dolor por la pérdida de ellas, de la euforia de festejar y cantar juntas… Las describe con Ero(s)tismo y muestra su amor recíproco por ellas, en contraposición al homoerotismo masculino que siempre partía desde una jerarquía donde la figura del erómenos (amado) y del erastés (amante) no eran intercambiables. Se opone a la estética varonil y bélica en estos versos:
“Ya dicen que la tropa montada en carros, ya la de los infantes, ya la de los navíos, sobre la tierra negra es lo más bello; pero yo, que es aquello que uno ama.”
Es considerada por sus coetáneos la décima musa, al mismo nivel lírico de Homero, pero la conservación de su obra no ha tenido la misma suerte. No se llegó a copiar todos sus poemas del papiro al pergamino lo que nos lleva a un compendio de tweets bastante incompletos. Los poemas que se han conservado casi en su totalidad son preciosos y los que no, aún llenos de frases incompletas, tienen su encanto estético.
Es como si el deterioro del papiro ocasionado por el paso del tiempo hubiese escogido meticulosamente el lugar de sus silencios
“… corazón… enteramente… puedo… haya para mi… reflejar… rostro… sintiendo el contacto de la piel…”
¿Qué puedo decir? Safo es favorita en la lírica griega antigua. Me parece que sus versos, tan dulces e intensos, tan preciosos, son a la vez bastante actuales, en cada época de la historia. Sin duda sus innovaciones, tanto formales como de contenido, también me fascinan. En cuanto a esta edición, es la más completa que he leído de la poeta lesbia. Sin embargo, a pesar de mi altísimo reconocimiento y admiración por Rodríguez Adrados, me gustan mucho más las versiones de Fabio Morábito en "60 poemas griegos arcaicos". De cualquier modo, este libro s imprescindible para estudiar a la grandísima Safo. <3
Precioso. Poesía que nos habla de la belleza, el intimismo, la nostalgia y lo femenino. Una pena que no se hayan conservado más textos de esta gran poeta de la antigüedad.
Hace muy poco empecé a leer a Safo de Lesbos de la mano del excelente poemario "No creo poder tocar el cielo con las manos", el cual reseñé y que ha recibido muy poquito amor. Aun así, es una de las reseñas de las que me siento más orgullosa. Tenía enormes ganas de seguir leyendo a Safo a pesar de que sé que, por desgracia, se ha conservado muy poco de lo que llegó a escribir y en breve ya habré leído todo lo que se puede leer de Safo y muchos de sus textos han llegado incompletos a nuestros días. Algo que me causa mucha tristeza.
En una de las bibliotecas de mi ciudad conseguí un ejemplar de "El canto lesbio", otra recopilación de textos suyos. Algunos ya los había leído en el anterior poemario y, debo decir, que me quedo con la traducción del primero. Porque, en mi humilde opinión, me parece mucho más "actual", más bonita y delicada, por así decirlo.
En definitiva, una mujer que en sus textos ensalzaba los sentimientos hacia cualquier persona, independientemente de su sexo. También le dedicó poemas a los dioses, en especial a Afrodita y hablaba bellísimamente del mundo que la rodeaba, de la naturaleza, etc. Una mujer que ya fue admirada en la Antigüedad. Platón la definió como "la décima musa" y el poeta latino Catulo se inspiró en parte en ella para crear sus poemas de amor. A mí no deja de maravillarme lo cálida, sincera y cercana que la siento. Estoy deseando tener ya en mi poder "Poemas y testimonios" de la editorial Acantilado y descubrir a otros autores grecolatinos (he empezado a leer algunos poemas de Catulo, gran admirador de Safo, al que menciono más arriba, y ya he podido ver las influencias de la poeta de Lesbos en él, y me está fascinando).