Cantabria, 1871. Los bosques están llenos de criaturas fantásticas, tan fascinantes como peligrosas, y una sola persona se encarga desde hace décadas de que puedan coexistir en paz con el ser humano: Juana de Liébana, veterana guardabosques de sesenta y un años. Armada solo con una cachava, una escopeta y una mente despierta, vigila y protege la belleza natural de cualquiera que la amenace… sea humano o monstruo.
Acompañada de Trent, un duendecillo del bosque, y Philip Callahan, el mejor cazador de monstruos de Estados Unidos, emprenderá la más peligrosa cacería imaginable. La de la peor criatura del norte. La del último ojáncano.
G. G. Lapresa nos ofrece aquí su primera novela, un texto breve y directo de aventuras fantásticas cuya base consiste en la cacería del monstruo, pero en el que podemos encontrar muchas cosas más: el amor por la naturaleza, la guerra ancestral, la vejez, las pérdidas afectivas y el cansancio anímico después de tantos años de defender su tierra. Todo esto confluye en una lectura rápida que merece la pena.
En muchos aspectos, es una novelita ingenua y sin muchas pretensiones, en mi humilde opinión. Y añado el diminutivo por la extensión (es breve, por lo que se lee prácticamente en una sentada y media) y por la trama, que es ligeramente plana (se desata una amenaza, dos personajes "tochos" -cada uno en su especie- se conocen, se enfrentan a ella y consiguen aplacarla, con su dosis de "deus ex machina", por cierto). Sin embargo, me ha resultado atractiva la idea de que una novela fantástica se desarrollara en Cantabria y a partir de elementos de su mitología, de forma que le asigno cuatro estrellas por la originalidad en ese sentido.
Qué agradable encontrarse con libros de fantasía sin un mapa en la primera página, sin una interminable guía de personajes, sin enormes capítulos introductorios, sin la soporífera narración de los árboles genealógicos de todos y cada uno de los personajes. Sin pose ni pretensión.
Aquí tenemos una historia que va al grano, que te atrapa desde la primera página, con 4 personajes perfectamente construidos, entrañables, contada como un relato antiguo, con humor y con emoción.
Qué ricas son las mitologías populares autóctonas y que poco se utilizan. Me ha encantado ver como el autor utiliza algunas palabras 'cántabras' (García Lomas estaría orgulloso), el inicio y el final, aunque pienso que la zona-nudo de la historia hubiese merecido una mayor extensión para conocer mejor a los personajes o su hábitat. Creo que decir de una novela corta que te deja con ganas demás es todo un éxito. Deseando que llegue Alter Cantabria #2.
Me ha gustado mucho la ambientación. Fantasía en un entorno cántabro no suele ser lo habitual y se agradece. Me alegra ver que este es el primero de una saga y que podremos disfrutar de más historias de este tipo. De hecho, el personaje de Juana también me ha encantado, así que espero seguir sabiendo más de ella. Me ha recordado a Yaya Ceravieja del Mundodisco.
Me ha encantado. Se agradece encontrar historias del Norte de España, y ya si es Cantabria y se menciona la mitología vasca, mejor que mejor. Veraneando en la zona de Escalante, no hay mención a pueblo o zona que se me pasara. Estoy deseando continuar con el universo de Alter Cantabria que ha creado el autor.
Mira, 5 estrellas no es suficiente pa decir to lo que me ha gustado este libro. Que bien narrado, que personajes tan chulos, me cago en to, que ganas de viajar a Cantabria y buscar trentis me ha dao.
Leer historias de Cerbero ya se ha convertido en un mantra que tengo que realizar a diario, porque nos dan historias tan interesantes como esta. Una novela corta donde todo está envuelto por la naturaleza y criaturas extrañas. En este caso, la trama se centra en la caza de este poderoso ser, un Ojáncano, el último de su especie.
Para ser la primera novela de G. G. Lapresa me ha parecido increíble, mucho talento para contar una historia así en tan pocas páginas. No solo ha usado una manera original de contar sus ideas, si no que también nos ha adjudicado una leyenda clásica, una mitología autóctona, que se suele usar más bien poco.
Pocas veces he leído yo historias que suceden en el norte de España, por no decir que creo que ha sido la primera vez. La ambientación ha sido de diez, por no hablar de los personajes tan dispares y atrayentes que nos presenta en la obra. Yo ya no creo que para hacer buenas historias haya que escribir un libro largo, esto está más que demostrado gracias a trabajos como este.
Nos encontramos con un matiz muy cómico, lleno de palabrotas, bromas e ironías que han hecho que me lo pase super bien. Creo que las obras de esta editorial poseen ese carácter entrañable y divertido, pero sin quitarle la seriedad al asunto. Una mezcla que hay que saber bien como fusionarla para que la obra despegue, pero con este libro ha sido una de las cosas que más destacan.
Considero que ha sido todo un acierto, tengo muchas ganas de seguir leyendo historias ambientadas en esta zona norte de España, de conocer aún más recovecos, criaturas que hasta ahora habían permanecido invisibles a nuestros ojos y sobre todo, de leer más novelas de G. G. Lapresa. Si aún no conocéis su pluma, por favor, hacedlo. Una historia corta con encanto propio.
Me lo he pasado genial. El tono narrativo es muy simpático sin perder la seriedad del asunto (el monstruo da verdadero miedo y reparte de lo lindo). Me parece estupendo que transcurra en Cantabria y en el siglo XIX, y que haya protas de cierta edad, lo cual no es habitual. Por otro lado, Trent es simplemente maravilloso.
Además, la novelita le da una vuelta de tuerca al mito del ojáncano que le hace más... ¿humano?
Para echar un buen rato. Lástima que sea tan cortito.
Con 'La caza del último Ojáncano', G.G.Lapresa nos brinda un texto que acabarás por devorar en unas pocas horas, no por la brevedad del mismo, sino por lo emocionante que resulta la historia que nos cuenta. Una aventura de fantasía en la que la caza de la criatura es la pieza clave con la que el autor nos hace ver la importancia de la naturaleza y la emoción humana.
Me encantan las historias de señoras fuertes, con personalidad e iniciativa, y esta no iba a ser menos. Me gusta mucho también cómo recrea el ambiente del bosque y la mitología. Y por supuesto, me ha fascinado la aventura en sí.
Una historia que te mantiene en suspense y hubiera deseado que fuera un poquito más extensa. Me ha gustado mucho la ambientación y la mitología cántabra. Me han gustado todos los personajes y como, a pesar de sus diferencias, se compenetran para lograr su objetivo.
Sencillo, divertido y descarado. Es una bocanada de aire fresco encontrar mitología, humor y folclore plasmados con tanta originalidad. Vaya ganas de salir a cazar ojáncanos me han entrado.
Brutal de principio a fin. Tiene algo en la forma de escribir que engancha, engatusa. La historia es genial y descubrir la mitología cántabra es un regalo. Me ha encantado.
Cogí este libro con muchas expectativas, y me lo he reservado hasta mi obligada estancia anual en Cantabria para darle un plus de ambientación. Vamos, que yo he puesto todo de mi parte, pero me temo que G.G. Lapresa no ha correspondido.
Y sí, parece ser que aquí mi opinión va a ser impopular, pero eso ya me importa poco a estas alturas.
La premisa, la (supuesta) ambientación y las ideas que maneja el autor son de diez. De esta historia podría haber salido una historia genial, muy bien aderezada con lo que parecía un tono gamberro, a lo Terry Pratchett. El problema es que, a medida que avanzas en la historia te das cuenta de lo deshilachadas que están las costuras de este libro, y el poco trabajo que se percibe en él. Y por desgracia es algo a lo que me vengo acostumbrando con las ediciones de Cerbero, sean libros buenos o malos, me gusten más o menos.
Para empezar, la historia es muy general, nada que ver con lo que esperaba. Yo quería oler Cantabria, quería notar esa versión fantástica y alternativa de la tierra de mis antepasados (maternos). Lo que me he encontrado en cambio es un worldbuilding mínimo y apenas esbozado, o quizás ni eso, en el que se sabe que es Cantabria porque te lo dicen. Si tuviese el original en mis manos y hubiese sustituido “ojáncano” y “anjana” por “cíclope” y “hada”, y hubiese cambiado los nombres de lugares cántabros por otros de fantasía, nadie notaría la más mínima diferencia.
A mí me encanta la fantasía local y los experimentos locos, de ahí mi pasión por la editorial Radagast, de Asturias, pero precisamente exijo eso: localización. Si no, para mí no pasa de click-bait. ¿Sale Cantabria en el libro? Sí, técnicamente. ¿Podría ser la Tierra Media o un reino de Juego de Tronos? O Calatayud, si te pones.
Pero bueno, si la historia es buena y los personajes trabajados, eso se podría perdonar con un chasqueo de lengua, ¿verdad? Sí, supongo. Pero es que tampoco, la verdad.
No es un desastre total, pero hay bastantes problemas técnicos a lo largo del libro, y en general se percibe un uso del lenguaje completamente desubicado. Me parece muy bien que quieras que la gobernadora Adela hable como Loles León/Paloma Cuesta, pero es que me has dicho que estábamos en la Cantabria de 1871 (por muy alter Cantabria que sea), no en el Madrid de los 2000s. A nivel de escenas, hay momentos relativamente logrados, aunque las batallas se me han antojado algo confusas. Los diálogos, como he dicho, anacrónicos y muy estereotipados.
Los personajes, aunque interesantes, no dejan de ser muy generales y poco desarrollados. Seguro que con la intención de ampliar su construcción en los siguientes libros de la serie, digo yo, pero me resultaron desaprovechados, sobre todo Adela y Juana. Phil me sobra completamente, aunque eso es más opinión personal y subjetiva. Creo que es un personaje manido, que hemos visto en mil ocasiones más, y que aporta poco o nada a la trama, podría haberse intercambiado por casi cualquier otro. De verdad, tenemos recursos de sobra en nuestras culturas y regiones, no necesitamos un cowboy yanki para que salve el día. O ni eso.
El mejor y más logrado, sin duda Trent.
Seguro que la intención del autor es buena, y quién sabe, quizás me pierda una saga apasionante no continuando con los siguientes libros, pero la verdad, se me han quitado las ganas.
Para quienes el hype de lo propuesto en la sinopsis les sea suficiente. Si tienes el listón mínimamente más alto, no lo recomendaría. Que también te digo que la editorial Cerbero tendría que revisar un poco su labor editorial, porque ya me duele ver tantos textos en su catálogo que con asesoría y trabajo podrían convertirse en obras potentes, o al menos decentes, y que en cambio se quedan tal cual. Están muy bien sus valores y ser los más canallitas y alternativos del panorama editorial, pero cuida tus textos, por favor.
Aunque el libro se deja leer, hay varias cosas que no me han funcionado y han empañado mi parecer final. Hay momentos en los que el autor se reboza en el acervo regional porque sí, sin que ello tenga la más mínima relación con la historia. Hay un capítulo entero que está calzado en mitad para recrearse en las cuevas prehistóricas cántabras; que sí, que son una maravilla y a todos nos parecen alucinantes, pero no aportan absolutamente nada al desarrollo de la trama o los personajes. Por otra parte, los diálogos son terribles en general, con un pretendido aire de molonidad que da bastante grima. Mención especial al trenti, que merece morir desde su primera aparición. Con todo, se lee fácil y es disfrutable si se aparca cualquier pretensión a un lado, como dije al comienzo. Me han hecho gracia algunas frases sobre Santander y el País Vasco, que imagino escocerán a más de uno, y también el nombre del cazador de monstruos, que, por la edad del autor, he interpretado como referencia a Oliver y Benji.
encuentro que está mal escrito , no tiene ningún personaje que haga simpatizar. en general lo he encontrado un libro muy confuso con una trama muy simple, se podría haber explorado mucho la mitología del ser pero todo se siente atropellado. medio libro para contratar a uno de los personajes y menos de la otra mitad a la cacería... muy desequilibrado . la única gracia es el territorio español y la presentación de la mitología de la zona
Una novela corta muy disfrutable, que sabe equilibrar buenas dosis de diversión y solemnidad épica con personajes memorables en una Cantabria fantástica. Me ha gustado mucho, ojalá tener más entregas de este curioso mundo.
non esperaba que me gustara tanto. se non mo recomendara alguén que me coñece non o lería pero, ao final, é o meu tipo de libro: lixeiro e... cálido? as personaxes e a atmosfera, marabillosas. 💜
No sabía con qué me iba a encontrar exactamente, pero este libro es justo el tipo de libros que me encantan. Mitología patria, tanto cántabra como asturiana y vasca. ¡¿Qué más queréis?! En pocas ocasiones podemos disfrutar tanto de nuestra mitología con una lectura tan amena a pesar de lo oscura que es la situación.
La historia me la he bebido, literalmente. Es de esas lecturas que empiezas y sabes que no te vas a levantar hasta que la acabes, pase lo que pase a tu alrededor. Entretenida, dinámica y con unos personajes inolvidables. Soy del equipo Trent, jeje.
No me gusta mucho comentar sobre el contenido porque ya sabéis que soy muy partidaria de dejar que la gente descubra por sí misma las sorpresas de cada obra, y esta tiene las suyas propias.
¿Lo mejor de esta novela? Todes les personajes, sin excepción.
Sigo al autor en twitter y he leído varias entradas su blog, por lo que ya sabía que escribía bien (aunque no le había leído antes en su faceta de escritor de ficción) y el tema de la novela me interesa mucho (con una temática en la línea de dos de mis relatos favoritos de la antología "cachava y boina" de Cerbero: El viento, una historia de la frontera y La sombra del candil); por lo que venía con muchas ganas y la historia no defrauda. El segundo capítulo me parece genial, con ese ritmo pausado, y esa conversación que va dejando caer el trasfondo poco a poco; más adelante la novela mete la directa y no para con la acción y el final es muy satisfactorio.
Así que seguiremos pendiente de las próximas entregas de este mundo, de las que ya tengo pendiente una en la recámara.
Este libro ha sido todo un descubrimiento ya que mezcla dos cosas que nos encantan: el humor y las criaturas. Si a esta genial combinación le añadimos que está ambientada en el norte de nuestro país y que nos habla de leyendas y criaturas nacionales nos queda esta maravilla. Todo comienza cuando un misterioso ser acecha en los bosques amenazando con destruir todo a su paso, incluidos a los humanos que habitan cerca de el. Sólo hay una persona que sabe como detenerlo y esa es Juana, una veterana de 61 años, que junto a una singular tropa harán lo que puedan para solucionar este gran problema. Ha sido una lectura que sin duda hemos disfrutado muchísimo por lo que seguiremos leyendo más de esta editorial sin dudarlo.
Lo mejor sin duda es toda la mitología y cómo la presenta Lapresa en la historia, ese toque antiguo y místico que rodea al ojáncano en cada escena, muy imponente. También toda la parte ambiental en sí, de Juana y Trent me han encantado.
La historia tiene un ritmo muy chulo, atrapa en seguida, desde las escenas de acción hasta las que son más pausadas. Creo que la atmósfera encaja muy bien en la narración de Lapresa. Lo único que me ha desconcertado son a veces lo coloquial de los diálogos para la época, pero el resto lo suple estupendamente.
Escribir algo corto es difícil. Pero transmitir tanto, en tan poco, es incluso aún más complicado, y aquí se consigue con una destreza que solo puedo admirar. La manera en la que, con un par de detalles, ya tienes a los personajes, ahí, tan vivos, tan suyos, tan carismáticos. El libro rebosa diversión y melancolía a partes iguales, pero lo que más me gusta son las escenas íntimas, de personas que están cansadas y tienen la fuerza suficiente para ser honestas. Es algo que no suelo ver, honestidad y entereza de esta manera tan auténtica... Este libro para mí es una maravilla, y estoy deseando leer más historias de este trío de personajes.
Una lectura que entra como un tiro. Personajes carismáticos, diálogos que echan chispas (los dos primeros capítulos en ese sentido son especialmente buenos), y (folk)lore por un tubo.
Peros? Pocos, y nada más que los propios de una novela corta. Se lee tan rápido que te quedas con ganas de más, o de que algunas cosas tengan algo más de poso antes de acabar la historia.
Con muchísimas ganas de leer más aventuras de Alter Cantabria y descubrir más sobre las andanzas, pasado y trasfondo de estos personajes.