A sus doce años, Aroa no tiene ni un solo amigo en la escuela. Antes, cuando vivía en la ciudad, todo iba bien, pero todo se estropeó cuando su padre decidió llevarla a vivir al pueblo, año y medio atrás. Un buen día, entre burla y burla, sus compañeros de clase le hablan de la casa de la bruja: una vivienda abandonada en el bosque en la que, según la leyenda, vivió una hechicera hace muchos años, una mujer extraña que acabó siendo quemada viva.
Aroa siente el aguijón de la curiosidad. ¿Existe esa casa? ¿Está realmente abandonada? Lo que descubrirá en medio de sus pesquisas no solo le hará cambiar su visión de la realidad, sino sobre todo el pueblo, sobre su familia y, por encima de todo, sobre ella misma.
A sus doce años, Aroa no tiene ni un solo amigo en la escuela. Un buen día, entre burla y burla, sus compañeros de clase le hablan de la casa de la bruja: una vivienda abandonada en el bosque en la que, según la leyenda, vivió una hechicera hace muchos años, una mujer extraña que acabó siendo quemada viva. ¿Existe esa casa? ¿Está realmente abandonada?
Yolanda se ha convertido en una de las autoras imprescindibles para mí. Tengo ya varios libros de ella y nunca decepciona. En este caso, nos habla de una historia misteriosa, llena de aprendizajes y nuevas formas de ver las cosas. También plasma muy bien una cosa que siempre se ve mucho en los pueblos más cerrados y se trata de las habladurías. Los rencores entre familias enconados, las malas lenguas y sobre todo, los chismorreos.
Una de las cosas más curiosas, sin duda, es la manera en la que la autora representa a las brujas y su poder. No encontraremos cosas desagradables, hechizos dañinos, calderos o cuervos. Gabriela, el mejor personaje sin duda alguna, es una bruja tranquila, con conocimientos y dispuesta a enseñar y compartir su magia. Una vuelta de tuerca de lo más interesante.
A pesar de ser de lo más juvenil, nos presenta escenas de lo más entretenidas y muy ricas de leer. Cuando os digo que me duró una hora y media, no os estoy mintiendo. Es que una vez que ya lo has comenzado, te envuelve de una manera, que tienes que seguir leyendo hasta el final. Una trama muy ligera y perfecta para los lectores que se quieran ir iniciando en estos temas.
Quizá yo me esperaba que fuese a tener algo más de terror, porque la portada de por sí, ya incita a pensar que su contenido es mucho más siniestro. Eso es lo que hubiese hecho que le hubiese dado la máxima puntuación, ya que sé de lo que es capaz la autora y a lo que nos tiene acostumbrados.
Una historia corta que hará que te reencuentres contigo mismo, consiguiendo que reflexiones y que veas las cosas desde otras perspectivas. Para mí, eso ha sido todo un puntazo. No he encontrado terror, pero sí una historia que me ha encandilado y que me ha gustado a partes iguales. Yolanda, sigue escribiendo, por favor.
A estas alturas no es un secreto que me encantan los bolsilibros de la editorial Cerbero, pero si además contienen una historia tan tan molona como lo es "La hija de la bruja", pues ya doble satisfacción.
He disfrutado muchísimo este libro, y es que si lo breve es bueno, pues doblemente bueno.
Esta historia es una historia muy fresca, pese a tratar de brujas como el título indica, y ver con qué agilidad ha mezclado su autora la fantasía, con el tema del bullying, la juventud, la nostalgia de aquellos años de colegio y aventuras, hacen de este libro un cocktail maravilloso.
En resumidas cuentas: me ha parecido una historia muy buena, amena, gratificante y entretenida. Ideal para disfrutarla en dos ratos y despejarte un poco introduciéndote en un mundo de fantasía.
La joven vida de Aroa no está en su mayor momento de felicidad ni plenitud. Habiéndose visto obligada a mudarse de la ciudad al pueblo de sus desconocidas raíces familiares por una figura paterna ausente. Siendo cuidada por una amiga de la familia y sufriendo de un gran acoso verbal en su nuevo colegio. En su desesperanza se abre una puerta de una misteriosa casa con una leyenda negra grabada en sus cimientos. Una mujer le aguarda con la merienda preparada y quizás grandes respuestas a su incipiente interés por una herbología que podría tener unas implicaciones más mágicas de lo esperable...
La hija de la bruja es una apacible novelette juvenil que desde luego servirá muy bien como lectura de acogida a jóvenes lectores que se sientan o estén en una situación parecida a la de Aroa. Yolanda Camacho logra salir de los tópicos del bullying en la ficción para acercarse a algo más realista y cercano. El cúmulo de circunstancias personales de la muchacha también funcionan para implicar emocionalmente al lector. Aunque sí que se genera un gran halo de misterio en torno a los pasados familiares de Aroa y la etérea Gabriela de la que las respuestas llegan de forma MUY precipitada (más con un trasfondo más crudo de lo esperado). Al igual que ese enorme tránsito en lo que empezábamos a ver como una agradable representación de prácticas mágicas y de brujería ligados a remedios y cataplasmas con ingredientes naturales a manifestaciones más comunes a la mayor parte de relatos de ficción. Que incluso se entrecruzan con la trama del bullying hacia Aroa quedando esto de una forma muy difusa y quizás conflictiva de más.
La hija de la bruja es una lectura que peca de querer jugar a un misterio que quizás no pedía la historia de estos personajes. Al final, Gabriela queda muy al margen y la situación final de Aroa no cala como debería. Sí que he de decir que agradezco lecturas de estas temáticas que no tengan por qué abordar historias y/o amenazas más hermanadas con cosas como las de Harry Potter y juegue con nuestro extendido costumbrismo.
Me leí este libro de una sentada y no me decepcionó de ninguna manera. Una de las razones fue por el viaje que hace la protagonista Aroa para descubrirse a ella misma y las cosas que aprende en el camino. Otra fue lo bien representados que están los pueblos y su esencia con habladurías, resentimientos que vienen de generaciones atrás, etc. También me gustaron mucho la dinámica de varios personajes secundarios que aportaban frescura. Adoré a Gabriela desde el primer momento en el que salió. Me encantó la manera en la que representaban a las brujas y su poder. En resumen, una historia corta sobre descubrirse a una misma y brujas.
Una entretenida novela sobre cómo el bullying puede resolverse con brujería, pero igual mejor no. Las historias que tratan sobre secretos familiares y sobre cómo los pecados de nuestros antepasados caen sobre nosotros siempre me gustan. Bien escrito, entretenido y con un final satisfactorio.
Por mi parte, no me había acercado antes a la obra de Yolanda Camacho, debido a que el terror me da miedo, pero ahora me estoy reconciliando un poco con este género, así que creo que compraré algunos de los demás títulos que tiene publicados.
Adoro estas ediciones chiquitas, me parecen súper guays para leer. La historia me ha gustado mucho. Para mí sorpresa la he disfrutado aunque los protagonistas sean niños y prefiera las de adultos. Creo que la trama está muy bien dirigida y la ambientación muy bien creada. No hay tanta magia y fantasía como yo esperaba si no más bien un aló de misterio en torno a este tema, pero la verdad es que ha resultado ser muy guay y sobretodo entretenido. Pasas un buen rato y quieres avanzar por las páginas. Se lee súper rápido porque la historia es corta y el formato ayuda.
Secretos familiares, amigos en ciernes y brujería suave para convertir la novelita en una historia entretenida. Se lee en un suspiro porque se hace amena y quieres saber qué ocurre con Aroa, Gabriela y las mujeres que había antes de ellas dos.
Me fallan los diálogos entre personajes, demasiado ostentosos para críos de doce años, y la percepción de que todo se queda a medias, como en la superficie.
A ver... que hay brujas, fantasía y es completamente juvenil, pero todo hay que decirlo, está muy bien relatada y me ha gustado la segunda mitad, aunque el final fuera fulminante... demasiado rápdido. Sin pegas.
No hago spoilers de historias, pero esta es entretenida y ligera. De esas que presentan personajes que tal vez tengan futuras historias.
¡Cómo me ha gustado esta historia! Estaba en pleno parón lector y La Hija de la Bruja consiguió engancharme desde la primera página. Se trata de una historia con una chica que no se adapta a su nueva vida en un pueblo pequeño, desplazada por sus compañeros de colegio e increpada por la abeja reina de la escuela. Una historia que muestra una magia natural y deliciosa.
Creo que estar en el pueblo fue el momento ideal para leer esta novela corta juvenil que es perfecta y da 100% lo que promete. Aroa me ha gustado y recuerda a esos personajes de novela juvenil que no acaban de encajar del todo, aunque con un cinismo que ha dado el broche. Me gusta mucho cómo escribe la autora, pero ha sido un placer leerla en juvenil y ver que se desenvuelve tan bien en ella.
Soy más exigente con ciertas cosas cuanto más reciente se haya escrito el libro. Eso de ‘chicas malas’ y ‘chicos majos’ me molesta mucho a estas alturas
Se me olvidó el libro que me estaba leyendo y cogí este para sustituirlo. Un acierto. Entretenido y ameno. Te hace pasar un buen rato. Una novelita corta disfrutona.