Todos nos hemos preguntado cómo será nuestra muerte. Cuándo ocurrirá, dónde. Y nuestra imaginación ha divagado entre mil posibilidades, desde las más pacíficas y placenteras hasta las más violentas. Todos nos hemos preguntado qué pensarán los demás. Si nos echarán de menos. Si nos recordarán. Todos nos hemos preguntado cómo será nuestra muerte.
Ahora que me lo he terminado puedo decir que el hecho de que tenga una frase de The Lovely Bones de Alice Sebold al principio le viene que ni pintado. Siempre he pensado que The Lovely Bones era el libro más duro y más necesario que me había leído nunca, ahora tengo que decir que Leah le ha quitado el puesto a la pobre Susie Salmon. Es un libro duro, eso es innegable, pero en ningún caso de forma gratuita: sufres con Leah como sufres cuando una amistad te cuenta una experiencia dolorosa. Además, si algo se puede decir de ella es que está bien escrita y que el estilo hace que el trayecto sea más agradable, por lo menos en ese aspecto. El asesinato de Leah Phar es una advertencia, una carta de confidencias y un poema al mismo tiempo, aquí lo dejo.
Crudo, visceral y a veces muy incómodo de leer, la premisa lo promete (y se agradecen los avisos de contenido del principio). El viaje para descubrir lo que ocurrió de verdad es explosivo y muy violento, y Rafa lo presenta con una prosa genial. Me encantó sobre todo a dónde llega la historia al final.
Directo, rabioso y catártico. Una protagonista con una fuerza arrolladora que no te deja aire entre venganza y venganza. Una protagonista cuya historia merece ser contada. Y una protagonista que tiene una voz imparable.
Este libro de terror toca los puntos que necesita. No se centra en narrarte situaciones, sino que te cuenta cómo la es la gente por sus actitudes. Ve, desentraña y traduce para el lector. Gente que parece normal, pero que actúan como monstruos. Lo son, bajo todas las capas sociales.
Pocas veces he visto una protagonista que tanta acción desarrolla por sí misma. Era un no parar de seguir leyendo capítulo tras capítulo.
Brillante y relevante. El tanatorio, la casa de los fines de semana, el vestido de los sábados, las palabras de culpa... he estado ahí. Este libro de terror tiene mucho público que va a empatizar con la protagonista, por desgracia.
Un libro muy duro que trata con un montón de temas jodidos, de una forma directa y sincera. La verdad es que lo empecé y no pude dejarlo mientras me iba haciendo más pequeño y bolita.
Quizás no lo recomendaría a todo el mundo por los TWs, pero sí puedo decir que a Rafa vale la pena leerlo.
No me ha parecido tan chungo como lo pintaban, excepto un par de escenas que me han resultado de lo más vomitivo. Habla de temas jodidos, sí, pero la voz narradora es tan cínica y rabiosa (y maravillosa, por otra parte), que te aleja un poco de todo ello.
También es verdad que hay muchísimos temas y, aunque no niego que puedan darse todos a la vez, llega un momento que da la sensación de ser demasiado.
No es un libro para buscar moralejas, el foco no es ese. Me ha recordado un poco al cuento de Kiste de «Las 8 personas que me asesinaron» por la estructura, y está muy bien escrito, con unas referencias y unas metáforas geniales.
Bueno, no soy imparcial para nada. Este es un libro muy personal, muy duro de leer, pero muy necesario para replantearnos las relaciones que mantenemos, los pensamientos que damos por ciertos, la imagen que tenemos de nosotres mismes y cuánto hay de verdad en ella. Las advertencias de contenido del inicio son ciertas, pero el ritmo de la historia es rápido y los capítulos son cortos y esto lo hace, en mi opinión, mucho más llevadero. Si un pasaje se te hace duro, sabes que acabará pronto y que pasarás a otro capítulo de la vida de Leah.
Uno de estos libros que te agarran y no te sueltan. Y tiene mérito, porque cuenta cosas muy complicadas y muy duras. Una historia de fantasmas donde lo que perturba no es el fantasma, sino las circunstancias en que se vio atrapado en vida. Una historia que se va desplegando en capas concéntricas hasta que la entiendes en todo su horror. Y, pese a ello, una historia con regusto esperanzador. No es fácil, pero Rafa lo consigue.
Aunque su propia naturaleza lo hace alejarse mucho de la mot juste, este libro muy probablemente tenga algo (aunque sólo sea una cosa, aunque sea la totalidad; una situación, una observación o una simple frase) capaz de remover, al menos por un instante, las entrañas de la mayoría de la gente. Eso incluye el corazón.
Un libro maravillosamente crudo y que deja mucha huella. Tiene cantidad de contenido sensible pero si te ves capaz de leerlo no te decepcionará. Leah Phar ha sido asesinada y nos cuenta el tipo de relación que tiene l tuvo con la gente que le rodeaba. Eso sí, todo mientras ella es una especie de fantasma. Me ha encantado.
Libro crudo y explícito pero muy real. Me parece muy bueno aunque el final es un tanto predecible. No entro en detalles ya que es muy corto y no quiero dar spoilers. Recomendado para fans del thriller y el suspenso. Seguiré de cerca al autor que trae ideas frescas sin miedo a expresarlas con todas sus letras.
Una novela corta y muy interesante en la que se tratan temas incómodos de una forma más que satisfactoria. Misterio narrado solventemente, una lectura muy grata y algo perturbadora.
Cuando terminas un libro y te quedas con la sensación de que el contenido es altamente maduro, locuaz y muy bien escrito... así te quedas, así me quedé.
No es el tipo de libro que suelo leer, pero me ha encantado. Es un libro duro, eso sí. Toca temas espinosos y el autor no tiene filtro a la hora de hablar de ellos, lo cual me parece estupendo.
Esta es la historia de Leah Phar y de los monstruos que la rodean. Esta es una historia de muerte y dolor. Esta es una historia en la que empatizarás con un fantasma convertido en un ser terrible. Hay venganza y algo de esperanza pero te dejará el corazón en un puño. Esta es una historia muy necesaria. Sí, esta sí lo es.
La propia Leah narra en primera persona su vida y su muerte. Lo cuenta todo sin filtros, desde las entrañas. Es un acierto que el autor haya elegido esta voz narrativa para tratar la dureza de los temas expuestos, pues la personalización en la protagonista le pone rostro y lo aleja de la típica imagen impersonal de un recorte de periódico. Porque esta es una historia terrorífica.
Es una novela muy cruda que no busca mostrar ninguna moraleja, tan solo el horror, la venganza y el porqué un fantasma no puede descansar en paz. Este es un viaje del héroe, heroína en este caso, muy peculiar, porque no saldrá transformada, ni con las heridas curadas, por muy generosa que sea. Porque Leah lo es y si no lo ves, el monstruo eres tú. Y cuando lo leas me gustaría que me lo contases.
Esta tampoco es una reseña al uso, lo sé. Se despliega como ondas en un charco en calma cuando tiras una piedra porque esa es la estructura del libro. Empieza cuando cae la piedra y a partir de ahí vas descubriendo la realidad y las capas a través de la piedra que cayó en las primeras páginas.
Es un libro que te removerá por dentro, te masticará y te abandonará en mitad de las miserias humanas, porque, de alguna manera, el autor parece querer decirnos: el morbo es un estorbo, déjalo a un lado, lo que de verdad importa te lo voy a contar sin edulcorantes porque tienes que mirar aquí y ahora estas realidades. Y de nuevo un gran punto para el autor por tratar ciertos temas con mucha seriedad sin perderse en artificios inútiles. No le sobra ni le falta nada.
Otro de los temas trasversales que me ha gustado mucho es el de la familia (amigos etc.) que elegimos frente a la que traemos de serie. Son dos caras de la misma vida de un individuo, pero no siempre pesa más la que debería, la que te quiere de verdad. ¿Cuál es? Cada uno lo sabrá en su caso o no, como le pasó a la pobre Leah.
Si buscas una reseña imparcial, esta no lo va a ser.
Este libro ha sido uno de los más duros de leer que me he encontrado, hasta el punto de tener que apartarlo durante casi un mes hasta que me aclarase la cabeza y me preparase mentalmente a lo que me pudiera encontrar. Si bien el libro comenzaba con una lista infinita de advertencias de contenido, aún me llegaron a sorprender muchas de las cosas.
Un libro que trata de la forma más cruda y grotesca el cómo las relaciones tóxicas nos pueden llegar a joder por dentro, cómo nos pueden deformar la realidad hasta creer que todo es culpa nuestra y que realmente nos merecemos lo que nos pasa como castigo.
Una trama que te hará replantearte muchas cosas a tu alrededor, y que recomiendo a todas las personas que sientan que lo necesitan leer, que puedan verse enredados en una relación problemática y que, quizá, este libro le ayude a abrir los ojos y evitar el asesinato de Leah Phar.
Que de rabia y frustración derramada. Me parece un relato que va encajando golpe tras golpe hasta dejarte k.o. emocionalmente. Lectura corta y muy intensa, con una reflexión poderosa. La venganza como movimiento, comprender todas las capas de lo ocurrido.
Solo tengo dos problemas con el libro, en primer lugar el final, que aunque me gusta a titulo personal, creo que rompe con el resto de la novela.
En segundo lugar, y esto ya es cosa personal mía, que todos los bisexuales del libro (ole por la representación) son unos promiscuos, infieles... Y es algo que a nivel personal me da bastante por saco. Que entiendo que no es intencionado y es necesario en la trama, pero me da rabia igual.
Aun así, la considero una muy buena lectura. Descansa en paz Leah.
Tenía muy buenas referencias pero es que esta novela es para leerla. Me ha parecido una pasada de principio a fin, el ritmo es muy bueno, y, aunque no profundiza demasiado en los personajes (es imposible hacerlo en una novela corta de estas características), conoces lo justo y necesario para amar u odiar a algunos de ellos. La historia es trepidante, quieres leer hasta el final (yo me lo he leído casi de una sentada) y averiguar qué pasa. Aunque tiene escenas duras, no están metidas con calzador, sino todo lo contrario. Simplemente genial, me ha encantado, totalmente recomendable.
Acabo de terminar el libro y sigo en shock. Lo comencé esta mañana y no he podido parar de leer hasta ahora que lo he terminado. Es brutalmente maravilloso o maravillosamente brutal, o las dos cosas. Leedlo.
Esta novela corta es un ejemplo del talento de Rafa. De cómo en tan pocas páginas condensa temas importantes, te estremece y te hace quedarte mirando a la nada al terminar la historia.
El libro te revuelve, tienes que leerlo en un buen momento emocional para no acabar trastocada. Pero si revuelve sentimientos es que es bueno. Está muy bien escrito para que sientas el dolor y la rabia de Leah en todo momento. Me encantó.
84/2021 Una cosa que me tiene alucinada de @rafadelarosa__ es la capacidad para que me resulten interesantes temáticas tan diferentes. Y esta novela no iba a ser menos. Al revés, me ha tenido completamente enganchada y la he leído del tirón y aguantando todo el tiempo la respiración.
Es una novela dura, empieza con el asesinato de Leah, claro. Lo original en este caso es que es la propia Leah quien nos va a contar su historia, que es muy triste y muy dura, porque casi toda la gente que se supone que tenía que cuidarla y quererla (padres, novio…) lo han hecho todo al revés. Hay que leerla con un estado de ánimo positivo porque es tremendo el daño que le hacen a esa cría entre todos.
Es también una historia de venganza, pero es todo tan triste que ni siquiera te alegras.
Me ha gustado mucho. Y más todavía la presentación que hizo en el Celsius, buscadla en twitter
El asesinato de Leah Phar es un relato crudo, sin anestesia y demoledor de la vida de Leah así como de su propio final.
Personalmente he tenido que detener varias veces la lectura porque se me hacía demasiado cruda. Sin embargo, Rafa te cuenta de forma magistral esta historia que, por desgracia, es la historia de otras muchas Leah Phar que han vivido y están viviendo ahora mismo.
Y gracias a su relato, Rafa aprovecha para denunciar muchas cosas que deberían estar totalmente erradicadas de nuestra sociedad; pero que siguen ocurriendo, persisten y la justicia está de su lado, para nuestra desgracia.
No es una novela para todo el mundo, pero sí una novela que debería leer hasta a quién le cuesta asomarse al mal en estado puro.
Los pelos como escarpias, el libro es un no parar continuo, tratando de seguir un hilo que te mantiene enganchado desde el primer minuto: quién ha matado a Leah? Y así se aprovecha para hablar de muchísimos temas, como la salud mental, los cuidados en la pareja, las relaciones familiares, de hecho me ha gustado bastante este punto ya que se aleja mucho de la idealización de las figuras paternas. terminas el libro entendiendo y empatizando con la protagonista y con las lágrimas en los ojos con un rayito de esperanza
Una historia breve pero que explora todo tipo de contenidos dignos de una auténtica depresión: pederastia, violación, maltrato psicológico, serofobia, machismo, trastornos alimenticios, depresión, ansiedad, asesinato, suicidio, violencia, incesto, cáncer. El mal cuerpo que te deja se suple con una narración ágil y una pequeña nota de esperanza en las últimas páginas. Una historia que te permite darte cuenta de que cuando piensas que las cosas te van mal, siempre hay alguien a quien le van peor. Sinceramente, espero que no esté basado en una historia real.
El asesinato de Leah Park es una novela que parte de una pregunta incómoda y persistente, del cómo nos condiciona la violencia ajena incluso cuando no somos quienes empuñan el arma. Más que un relato criminal, el libro se adentra en las ondas expansivas que deja una muerte en quienes rodeaban a quien muere. La narración se centra en el egoísmo de quienes rodean a Leah, todos ellos relacionados de alguna modo con su muerte. Por ello, lo más potente de la novela es su mirada introspectiva y su tono contenido.
Es increíble esta novela. Muy dura de leer, pero también importante. Me agarró desde el principio y no pude soltarla. Y, quizá sea incómoda para muchas personas, pero yo he conectado con Leah desde el principio y he sentido la lectura como una catarsis. Es que tengo la novela subrayadísima.
Y, efectivamente, Rafa, me llevé todo el capítulo 23 llorando. Un abrazo muy grande y gracias por escribir.