Un español. Un capataz. Una paisana. Un bandido. Un año en la vida de cada uno de ellos. Un año en 1780, en el Virreinato del Río de la Plata. Un año donde cada uno se debatirá entre el deber y el querer, entre el destino y los sueños, entre el amor y el odio. Mauricio Martín de Zabala, el español, desea vivir con sus tres su madre, su hermana y su prometida. Pero deberá cruzar medio mundo para cumplir su destino y dirigir un territorio olvidado de la mano de Dios. ¿Cumplirá con el designio familiar o con sus sueños? Manuel Casares, el capataz, sueña con una vida elegante y próspera en la loma de la estancia. Pero la amenaza de un bandido, hermano de su futura esposa, ensombrece sus sueños. ¿Podrá confiar en ella o preferirá perderla? Ana Rodríguez, la paisana, vive en los márgenes de la estancia y quiere la prosperidad del rancho y de su familia. Pero la llegada de su hermano cuestionará las elecciones de su corazón. ¿Triunfará el amor hacia él o la lealtad hacia la estancia? Toñito Rodríguez, el bandido más buscado en el territorio, sueña con liberar a los gauchos del yugo español. Para ello deberá traicionar los deseos de su familia y sus propios valores. ¿Logrará la rebelión o la redención? Una tierra virgen de toros y de potros donde se forjó un rústico centauro.
Es una obra plena de símbolos regionales, referencias localistas del yugo campero entrerriano. Hay un arduo trabajo de estudio sobre la temática que demuestra el compromiso de la autora con el relato y los personajes. La cadencia es amena y femenil, se narra espacios y submundos varoniles con la solvencia de quien conoce y es su personalidad, una característica que surge valiente. Cautiva la maestría con que maneja cada minucia, cada rincón. Una historia emblemática.