Si bien hay sentencias dignas de leerse, desde una perspectiva general no es más que un "mare magnum" de pensamientos inconexos que no saben llevar a quien lee al quid de la cuestión. Mas allá de ello, es fácil de leer, entretenido ciertamente y si se sabe comprender el cariz de tormenta de ideas que erige la obra, es algo incluso de lo que se puede disfrutar o sacar alguna enseñanza, pero entrar en la lectura con expectativa de hallar algo trascendental es un craso error. En otras palabras, peca de pretenciosidad de filósofo al presentarnos su imaginario, en vez de asumir la realidad misma de la obra, diría que podría funcionar como una antología de pensares en vez de como una obra ensayística.