Here is a major work by a Chilean poet thought by many to be the most brilliant and important new voice in the Spanish language. In its first American edition, this poetry is presented in Spanish and Enlgish, so that readers of both languages may listed to Zurita's voice. Anteparadise can be read as a creative response, an act of resistance by a young artist to the violence and suffering during and after the 1973 coup that toppled the democratically elected Allende government. Zurita thus follows the example of several Latin American pets such as the Peruvian César Vallejo and Chilean Nobel laureate Pablo Neruda, sharing their passion and urgency, but his voice is unique.
Raúl Zurita was born in Santiago de Chile. In 1973 he was arrested by the Pinochet regime and imprisoned in the hold of a ship. He was a founder of the group Colectivo Acciones de Arte (CADA), which undertook extremely risky public-art actions against the regime. In 1982 five airplanes wrote his poem “La Vida Nueva” in the sky above New York City, and in 1993 he had the phrase “NEITHER PAIN NOR FEAR” bulldozed into the Atacama Desert in a permanent, two-mile-long installation, visible only from above. Zurita received the Chilean National Prize for Literature in 2000 and the Asan Memorial World Poetry Prize in 2018.
Ante-Paradise, the second of Zurita’s trilogy which began with Purgatorio, proves to be not only a continuation of the themes introduced in his first book, but also a conscious exploration of new modes of poetic structure and device. As he states in his introductory note, Zurita attempts to use “new poetic forms, from the use of mathematics and logical system to distortion, breaks from conventional poetic diction, and aerial writing.” Indeed, the work begins with snapshots of the opening poem of the book, The New Life, written across the skyline of New York: “mi dios es hambre/ mi dios es nieve/ mi dios es no.” The book is broken into sections with other snapshots from the same poem being written across the sky. Wherein his first work Zurita does not stray far from conventional poetic structure, in Ante-Paradise, he attempts to consistently break the mold. The sky writing is an evident example of this, as are the opening poems of the book. For instance, in Cordilleras II on page 59, Zurita begins with a short 4 line poem, and then continues with three numbered statements, set up to look as though they are responses to the first four lines, making the piece seem more like an academic exercise as opposed to a work of poetry. This poetic structure is used repeatedly throughout the book, making it seem as though Zurita’s poems are being commented upon as they are being written, which for me works to break the narrative barrier, making it seem as though there is an active discussion being held between reader and writer. I thoroughly enjoyed this collection. Zurita’s language is straightforward and imagistic, and consistently tinged with a sense of nationalism. His mission is clear, to portray Chile, in all its beauty and its tragedy. After finishing this book Zurita cauterized his eyes with ammonia, saying he did so because he realized that by completing this book, “Paradise could never be.” It is Zurita’s belief that all artwork stems from tragedy, and this work was one through which he found himself able to become spiritually cleansed.
Tenía la imperiosa obligación de en algún momento leer a Zurita, quizás porque fue a mi universidad y lo escuché hablar sobre literatura. Mis poemas favoritos fueron los de "Pastoral"
a mediados de año había leído algunos poemas sueltos que me mandaba la viki cuando ella estaba leyendo anteparaíso y yo andaba con el corazón roto, creo que me gustó más esa mini selección privada que todo este poemario. aunke no quiero quitarle mérito a zurita porque, al final, él escribió que eran espejismos las ciudades.
¡Qué belleza! Este es mi primer encuentro con Zurita y me deslumbró.
Sé que Gabriela Mistral tiene un libro que se llama "Poema de Chile". Aún no lo he leído pero mientras leía esta obra todo el rato pensaba "este es el poema de Chile", "esto es Chile", "si alguien me pidiera una recomendación para leer a Chile, al menos geográficamente, le diría que lea esto". Eso me lleva a pensar: ¿Chile es el Anteparaíso?
Me encantó cómo describe Zurita al país, de forma tan completa, pasando por montañas, por playas, por praderas. Me gustó mucho "Pastoral", varios poemas de ahí se me ocurre que pueden ser canción e intentaba darles ritmo medio folclórico. Fue divertido hacer ese ejercicio mientras leía. Me gustó también que los textos se complementaran con fotografías "Dios es...". Dios es muchas cosas y no sé bien ahora cómo eso se entrelaza con Chile pero con el Anteparaíso se me ocurren más. Me gustó también la aproximación al color verde, mi color favorito <3, sobre todo en los poemas de "Pastoral".
Hoy es un buen día para Daniela Campos y la lectura :)
Me demoré harto porque lo leí muy de a poquito. A veces hasta de un solo poema en cada sentada.
Leí un par de poemas de Raúl Zurita y me platicaron un poco sobre él. Por ello quise tener un libro, el que estuviera disponible. Antes de conseguir Anteparaíso vi el documental Zurita, veras no ver que considero que me sirvió para tener un panorama general del autor.
Me gustó bastante este libro, creo que con lo que más conecté fue con la idea del autor de que el paisaje tome un papel protagonista en su poética: playas y cordilleras se funden en el verso para establecer este lamento que prolonga el libro.
Hay una sección del libro amorosa que no me llamó la atención, pero sí conecté con todo lo demás. Es un poeta interesante y controvertido por la obra que desarrolla en la que se tocan temas sociales. Algunos podrían argumentar en su contra que hay una estetización de la violencia, pero yo no lo considero así. Creo que hay una fuerza en sus versos que lo justifica y da el mérito literario más allá del tema.
La edición de Almadía es notable como siempre e incluye fotografías de su obra Escrito en el cielo. Lo recomiendo.
Ríanse a mandíbula batiente porque ella y yo nos hemos encontrado Griten piedras y malezas del campo que por nuestro amor las cárceles de las ciudades se derrumban y las rejas se deshacen y hasta los candados han cedido reventándose en los pórticos de los edificios Por eso ríanse, ríanse que nos hemos encontrado vuélense de amor por los pastos Que yo y ella nos queramos para siempre y que por nuestro amor sean queridas hasta las puntas de fierro de las botas que nos golpearon y que quienes burlándose nos decían "Báilennos un poco” y nos apagaban sus cigarros en los brazos para que les bailáramos que por nuestro amor, sólo por eso, ahora bailen ellos embellecidos como girasoles sobre el campo Miren entonces la enverdecida de esta patria para que sean benditos padre e hijo esposa y esposo para que hasta el león y la leona sean benditos y después digan quién podrá apagar este amor No lo apagarán ni lo ahogarán océanos ni ríos.
Es un buen libro. No obstante, hay algunas partes (como cerca a la mitad) en el que utiliza palabras y frases que ya son usadas por otros, si bien es cierto que pretende renovarlas en su uso. Pero, en general, es una gran libro de poesía que, sutilmente, habla de la identidad del hombre con el conjunto. La voz poética representa a Chile y, probablemente, se centra en ello, pero lo trasciende al presentar las figuras principales de este libro: las playas, las cordilleras y los valles. Es por ello que también hace un gran uso de la personificación, figura esencial en este poemario... que fue escrito "en el cielo".
Un libro en el que lector recorre un camino largo y tortuoso, llevado de la mano por la pluma desgarradora y efectiva de Raul Zurita. Reescritura de la trágica historia de Chile con tintes oníricos y de farsa.
El año 2015, BBC Mundo @bbcmundo publicó un listado de 5 libros para entender las dictaduras de latinoamérica. Para Chile, el periodista Patricio Fernández @patofdez eligió el segundo poemario de Raúl Zurita, “Anteparaíso” (1982), pues entiende que la experiencia traumática y el lamento que vive Zurita el año 1973 pasa a ser el del país entero.
Según el mismo Zurita, en “Anteparaíso” busca traer el cielo a la tierra. Y es ahí donde vemos el vínculo de su obra con Dios, a quien constantemente apela a través de una alabanza a nuestro territorio. Las playas, montañas y utopías. los pastos, llanuras y valles de Chile, son descritos de manera única, sin olvidar nuestra historia reciente y la cruel dictadura que nos sometía por entonces. Por eso, los poemas que más me gustaron son aquellos dedicados a la Cordillera de los Andes y en especial la comparación de ella con la “Cordillera del Duce”, que cubría de sangre el territorio chileno desde 1973. Siempre con un toque de esperanza, pues Zurita adelanta que luego de despertar y reverdecer, nuestro país nunca volverá a secarse.
“PASTORAL
Chile entero es un desierto sus llanuras se han mudado y sus ríos están más secos que las piedras No hay un alma que camine por sus calles y sólo los malos parecieran estar en todas partes
¡Ah si tan solo tú me tendieras tus brazos las rocas se derretirían al verte!”.
El libro que más me ha costado leer, pero que tras cada inmensidad de ideas y visiones, sabe recompensar al lector como ningún otro poeta. Zurita siempre me ha parecido una especie de Pound chileno, donde cada poema comienza como algo criptico que hay que leer y releer, para terminar de asimilar que no se trata de entender (en primera instancia), sino de dejarse llevar por el sentimiento al que nos transportan las palabras.
El juego con la puntuación del texto, el vacío de la página o la llamada "escritura material" no hacen más que sumar a este imaginario que quiere construir Zurita, van sumándose a este relato casi bíblico.
... y me encantó la referencia a Bob Dylan's 115th Dream en /CII/ (pag. 46, ed. UDP)
*nota: Es mejor leer la nota al final que hace Diamela Eltit para entender que estos poemas casi delirantes nacen de una situación real que vivió Zurita, que fue su quema intencionada de sus ojos y rostro. Por lo menos yo me enteré a la mitad del libro y resultó ser más esclarecedor con respecto a lo escrito en Anteparaíso.
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*nota personal, poemas que me interesa releer: Zurita, LPDC I - X - XII - XIII - XIV, Utopías, Y Volvimos A Ver Las Estrellas, /CII/, /CIII/, La Marcha de las Cordilleras, Cordilleras II, Las Cordilleras Del Duce, Los Hoyos Del Cielo, LHDC II, LHDC IV, LHDY VI, Ojos Del Salado, Huascarán, Nieves Del Aconcagua, Pastoral, Los Pastos De Chile, Los Valles De La Malquerida, Pastoral De Chile II - III - IV - VI - VII - VIII - IX, Bienaventurados Serían Los Valles
Purgatorio era mucho más críptico, aquí se ve la crítica política a la dictadura, directamente en playas llenas de muertos, Andes llenos de muertos, cielo helado que recuerda a muertos, todo Chile. Al final describe algo de esperanza, todo en playas, llanuras, montañas. La geografía sustituye a la gente. La estructura de los conjuntos de poemas permiten lecturas en horizontal, de partes con partes, además de la lineal de cada uno. Es muy contundente, me ha gustado mucho.
Son sus versos más famosos aquellos escritos en el cielo y a nadie se le ocurrió llevar una cámara decente.
El libro puede resultar reiterativo, pero esos largos poemas de amor se llevan todo el libro. No creo que haya plagiado a Bob Dylan, genuinamente se lee un Zurita interesado en utilizar el intertexto para hablar del paisaje chileno y vincularlo con "el pasaje de la desolación". Y eso.
Hace unos años en una Fil Oaxaca tuve la oportunidad de escuchar a Raúl Zurita leer unos de sus poemas. Recuerdo que me impacto tanto la fuerza de su voz que me propuse leer su poesía. Hoy, 5 años después me reencontré con Anteparaíso y la voz de Zurita sigue resonando desde los adentros de cada línea. El amor, dolor, la fé, el coraje, la esperanza y Chile son algunos de los caminos por los que exploras diversos paisajes que sin duda moverán tus emociones. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ~Pero aunque casi todo es mentira Sé que algún día Chile entero Se levantará sólo para verte Y aunque nada exista, mis ojos te verán.
Parra dijo en su momento que creíamos ser pais, pero apenas éramos paisaje Zurita en cambio, toma nuestro paisaje y nos hace a todos parte de él, porque en nuestro paisaje esta nuestro pais, nuestra historia y sus tragedias.
Lo que hace Zurita en anteparaíso es para pararse y aplaudir mínimo 15 minutos sin cesar. En este libro Zurita destruye el paisaje de Chile y su historia, y la vuelve a construir, pero no en su sentido técnico, como estaba anteriormente, sino que precisamente —y mejor dicho— deconstruye su historia y territorio. El cielo deja de ser cielo y se vuelve cordillera, y más allá de la cordillera encuentra el mar. Quema el campo de Chile y lo vuelve a construir, un paisaje donde miramos hacia arriba y encontramos mar y las olas, miramos hacia el lado y vemos fuego que construye. Creo, sinceramente que es el zenit de su poesía. Transforma el dolor y lo vuelve bello y puro, con cicatrices pero vivo. Aún todo, sigue siendo de compleja lectura, requiere concentración. Anteparaiso no es un libro para leer así nomás, en cualquier lado, requiero soledad y gesticulación para comprender lo que nos quiere comunicar. Necesita que, efectivamente, nos sumerjamos de igual manera a la deconstrucción de nuestra patria.
Este texto es la pieza crucial para entender como funciona el territorio en la obra de Raúl Zurita, y como a partir de aquí el paisaje se reconstruye en una totalidad llamada Chile, el trabajo que hacer con la descripción de las formas de la cordillera supone una forma de vernos a nosotros mismos reflejados en el territorio, los desiertos vuelven a tomar protagonismo y el pasto se vuelve una metáfora de la vida y como un territorio aplastado y abandonado (como el mismo pueblo chileno) puede volver a aparecer brillante y fuerte.
La voz mesiánica de Zurita, apareciendo como personaje que es interpelado y emparentado con Jose, Dios y Maria, supone una construcción de la voz poética que busca ser transversal e interpelar a todos los que han estado en este territorio.
Un libro crucial en la producción de Zurita al cual tengo que volver constantemente para ver como esta voz mesiánica vaticina trabajos posteriores en su poética.
Un valle de lágrimas hecho palabras. Según me adentré más en el libro parecía que leía las heridas, las quemaduras y los moratones de la piel de Chile.
Este es el libro que, a mi entender, mejor ayuda a entender la poética de Zurita. Es el testimonio de alguien que ha sobrevivido a la tortura del régimen, a lomos de un barco. Aislado en el mar, con la playa de cerca y las montañas y el cielo al fondo de testigos, Zurita alucinaba con estos poemas, que se repetía como una suerte de rosario, para mantener la cordura.
A pesar de ese dolor y desconcierto, visible al comienzo del libro, el autor, según avanza el significado, acaba por encontrar esperanza en el amor universal; un movimiento muy atrevido para un preso que sufrió la deshumanización de la guerra. Pareciera un libro imposible. Y sin embargo, aquí lo tenemos, en nuestras manos.
No logro conectar con Zurita. Su estilo es demasiado directo, demasiado evidente su deseo de fabricar su propia leyenda. Además del uso constante de la mitología cristiana sin, en mi opinión, hacerle justicia. El fuego se los mitos quema el texto de Zurita y se domina su significado, cuando debería ser al revés. Aún así, reconozco el poder evocador que tiene su poesía. La geografía como motivo. En eso me recuerda a la épica.
No es el tipo de poesía que me atraiga tanto, pero es indudable la calidad de este poemario. Su planteamiento, lo que se propone, sobre todo, en el contexto político de su creación y publicación.
Su acercamiento al paisaje de una manera espiritual y política puede tener ciertos excesos, pero como un todo, está bien logrado.
Durante mucho tiempo no quise a leer a Zurita, ahora me gustaría volver a su poesía.
"Chile está lejano y es mentira no es cierto que alguna vez nos hayamos prometido son espejismos los campos y sólo cenizas quedan de los sitios públicos Pero aunque casi todo es mentira sé que algún día chile entero se levantará sólo para verte y aunque nada exista, mis ojos te verán."
Todo es hermoso y bastante en este libro<3 no creo que este libro termine en su última página, hay que volver a explorar cada poema y apreciar de la misma u otra manera los nuevos paisajes
Este libro entra en el territorio de la poética bella que disfruto, me mueve y siento que nunca terminaré de reclamar ni entender del todo. Lo bueno es que "Por los ojos nos entendíamos a la distancia".
El sufrimiento del ser humano se ve reflejado también en su entorno, si sufrimos el mar sufre al igual que el cielo y la cordillera. Excelente travesía que nos invita a recorrer Zurita.
Ciertas secciones me parecieron mucho más potentes que otras, pero hasta las más repetitivas y cansadas suman al efecto del paisaje. Una maravilla, Zurita.