Tras un largo otoño en Bali, Laura regresa a España para reencontrarse con su familia y con los asuntos que dejó sin cerrar al partir. Bali la ha transformado, pero no tarda demasiado en darse cuenta de que ni el tiempo ni la distancia que se impuso han sido suficientes para sanar determinadas heridas. Cuando aparece la opción de viajar a India, no se lo piensa dos veces.
¿Encontrará en India lo que busca? ¿Será capaz de abrir su corazón de nuevo al amor en un contexto en que su vida dará un vuelco?
Me sucedió ya con Un otoño en Bali, y es la sensación de pensar que el libro es autobiográfico. Con Un otoño en India, esa sensación se multiplica. En el epílogo queda claro que no y yo alucino, porque quiere decir que la trama está tan bien planteada que fluye como cierta. Me ha encantado meterme en India y pasear por el binomio meditación/realidad que creo es el núcleo de toda la historia. Totalmente recomendable.
Un libro precioso, que trata sobre crecimiento personal, decisiones y lo que cuesta trabajar en una misma, pero no siempre es fácil hacerlo. Me han dado ganas de hacer un viaje así. También me he quedado con ganas de regresar a la India, porque es un país tan rico culturalmente. ¡Me encantó! El final se cerró bien pero aún así me dan con ganas de saber más. En algunos momentos te hacia creeer que la historia era real.
Volver a viajar de la mano de Beatriz ha sido muy bueno, y más a un país al que no me veo preparada de visitar por mi propio pie. Una historia que nos teletransportará y nos aportará mucho. En cuanto a la historia romántica, que para mí es un poco secundaria, ya que me ha gustado más todo el resto, creo que me esperaba otro final o me hubiese encajado más, pero eso no quita que esté bien lazado y todo muy bien estructurado. No dejéis pasar la oportunidad de viajar a la India con esta novela y aprender mucho.
3.5⭐ Me ha costado conectar con la historia en general; creo que no era el momento para leerlo. El primero me engancho enseguida, pero este... Hasta la última parte, no he sentido tanta conexión, aún así, es una gran historia.