“Hoy se queda un rato así, totalmente relajada, recreándose en ese amor tan violento, en cómo Yna se esforzaba en brillar para una persona, solo para una persona ausente (...) Y le angustia esa idea, la de una mujer enamorada y sola que corta el tiempo en pedacitos en la cocina sobre una encimera de pladur descolorido”.
Tengo opiniones contradictorias con este libro. Para empezar, no sabía si darle tres o cuatro estrellas: es algo que he estado pensando mientras se acercaba el final, y al final he optado por la segunda opción porque, antes que nada, ha sido una lectura que me ha ayudado a desbloquearme de la pereza que me daba últimamente leer novelas. Creo que una de las cosas más importantes de esta obra es precisamente esa: es una historia atrapante con la que es fácil sentirse identificado, si bien quizás no tanto con la protagonista, al menos por mi parte sí con Yna, con su espera y su desesperación. Resulta sencillo acceder al universo sentimental obsesivo femenino que se refleja por el diario de Yna y que conecta tan mágicamente con mi lectura anterior, "Pura pasión". Me gusta mucho esta óptica temática de la espera, la soledad y todas las posibilidades que plantea el libro a este respecto: cada personaje parece estar esperando algo, añorando algo, sintiéndose atado a alguna cosa o persona que no puede alcanzar. Me ha gustado analizar y leer bajo esta perspectiva, buscando los puntos comunes que conectaban a todos los personajes.
Sin embargo, también he sentido muchas veces leyendo que la historia no avanzaba, no tanto por la resolución de la trama, sino por las reflexiones que se daban a raíz de esta. Me hubiera gustado acceder a más pasajes de introspección de la protagonista; creo de verdad que estos eran las mejores partes de la novela y que hacia la segunda mitad del libro en adelante, exceptuando los momentos con Julián, la narración se hace más lenta y pesada porque no escucho la voz de quien está en la historia. Los juegos de silencio en literatura me parecen necesarios, pero la verdad es que también hubiera querido ver cómo estos contrastaban con el ruido.
En resumen, me ha gustado, lo recomiendo, me ha hecho querer leer novelas otra vez, también me ha dado ganas de escribir; pero creo que a la larga se me olvidará.