La traducción como forma de una escritura de palabras ajenas a través de un proceso de lícita apropiación. Con un ojo siempre atento a la práctica concreta, los capítulos de este libro abordan distintos aspectos de la traducción literaria, desde lineamientos más generales y reflexiones sobre el tema a lo largo de la historia hasta cuestiones más circunscritas, como la traducción de teatro, de poesía, de obras antiguas, la de nombres, lugares o juegos de palabras, análisis de traducciones de Borges y Cortázar, incluso temas de candente debate actual como el uso del voseo y del lenguaje inclusivo.
Pablo Ingberg es Licenciado en Letras (UBA), traductor y escritor.
Entre los autores que tradujo se cuentan Safo, Sófocles, Aristófanes, Virgilio, Shakespeare (mitad de las Obras completas publicadas por la editorial Losada, cuya publicación estuvo a su cuidado), Walt Whitman, Robert Louis Stevenson, Edgar Allan Poe, Joseph Conrad, Herman Melville, James Joyce, Francis Scott Fitzgerald y Virginia Woolf.
¿Cuál es la postura que debe tomar un traductor cuando tiene ante sí un texto de otra época o un original que tiene (o parece tener) errores? ¿Qué debe hacerse cuando pensamos que el lector no está familiarizado con un término específico? Los nombres, ¿se traducen? Pablo Ingberg se basa en su amplia experiencia como traductor literario para tratar varias consideraciones que deben tenerse en cuenta a la hora de traducir textos literarios. Por mencionar solo un ejemplo, Ingberg habla sobre la traducción de “you” al español. Podría ser “tú”, “vos”, “usted”, “ustedes” o “vosotros”. ¿Cuál elegir? Muchas de estas cuestiones no tienen una única solución, pero los argumentos que plantea son contundentes y, por lo menos, llevan a la reflexión. Cabe mencionar que no es un libro solo para traductores, sino para cualquiera interesado en las sutilezas implicadas en el intercambio de un idioma a otro, o todo aquel que se detenga a pensar si cuando leemos una traducción estamos leyendo al autor o a su traductor.