Es un libro bastante breve, y qué bueno que sea así, si le dedicas un tiempo se puede terminar en un día e incluso puede ser que de corrido. La novela es medianamente entretenida y me gustó mucho la atmósfera que el autor crea en una locación tan poco común para cualquier persona como lo es Groenlandia, aprendí muchas cosas sobre un lugar del que poco había escuchado. Definitivamente tienes que ser fan del género policiaco nórdico para apreciar y disfrutar por completo de este libro. En lo personal me parece que se abordan muchos temas en poco espacio, por lo que ningún aspecto se desarrolla completamente bien. Los giros argumentales no son nada sorpresivos ni ingeniosos, se usan muchos recursos inesperados y con poca lógica de forma muy constante, algunos diálogos son bastante comunes y por tanto, predecibles. Hay muchos personajes con muy poco desarrollo e incluso los protagonistas tienen poco carácter y solidez. Hay intriga, romance, traiciones, tiroteos, explosiones, tortura, cada tema expuesto en pocas páginas y a veces en unos cuantos párrafos para dar paso a lo siguiente. No la recomendaría a menos de que te interese y apasione el género policiaco.