"Soy Chelsea Cox y esta fue... mi -no muy feliz, pero necesaria- historia."
He de confesar que me ha faltado muchísimo más por leer de este libro. La reseña es de la versión que está publicada en wattpad, así que, cuando salga en físico, publicaré la reseña de esa versión.
Al ser un borrador y una primera versión, puedo llegar a entender ciertos fallos que hay en el libro, así que espero que la autora, en conjunto con la editorial, los arreglen y mejoren ciertas cosas.
Uno de los puntos positivos de esta historia es la manera en la que la autora trata el tema de la drogadicción de la protagonista; se toma en serio el tema, lo trabaja y lo trata a través de la historia de la protagonista. Es el tema central, y, por tanto, tiene, en mi opinión, un buen desarrollo.
También el desarrollo de la protagonista me parece algo destacable. Al principio, se nos muestra a una Chelsea apagada con las drogas como el único motor de su vida. Podemos ver que se ha rendido y que las drogas son la única opción que tiene para tratar de seguir hacia delante.
Sin embargo, estaba dudando de si Isaac, el interés romántico de la protagonista, es un personaje principal también, o uno secundario. En ciertas ocasiones, me daba la impresión de que era la primera, y después, automáticamente, era la segunda. Tengo la sensación de que a este personaje le faltaba muchísimo más de desarrollo, al igual que la trama que lo envuelve. A veces, me daba la sensación de que estaba ahí únicamente para agregar drama a la historia y para ser el salvavidas de la protagonista.
Una cosa que realmente me ha sorprendido y gustado es que se nos deje claro que la relación entre ambos personajes se estaba volviendo dependiente y que, por ello, Chelsea toma la decisión de alejarse. Creo que ha sido una sabia decisión de la autora.
Creo que no hace falta mencionar cuánto odio a Matthew, a Amanda y a Alicia; con sus acciones, queda suficientemente claro.
La trama del centro de rehabilitación la he sentido muy rápida. Entiendo los motivos por los cuales Chelsea abandona el centro y, por ende, también entiendo que recaiga, pero, no sé, la he sentido muy rápida y apresurada.
El personaje de Azul me ha encantado, pero, muy a mi pesar, ha sido un personaje algo innecesario. No aporta nada a la trama, salvo que agregarle un drama que no venía a cuento. No acabo de entender mucho su función en la historia a parte de decir frases bonitas y motivadoras, las cuales me gustaron.
Hablemos del final:
Me daba la sensación de que la autora, durante toda la historia, te preparaba para un final cargado de drama, drama y más drama. Pero lo he sentido demasiado apresurado. Parecía como si la autora se lo quisiera quitar de encima.
Sinceramente, me esperaba una confrontación entre Chelsea, Amanda y Alicia en la que la primera se defendiera y dijera a ambas cómo se había sentido durante todos los años.
También esperaba que Chelsea se enfrentase a Matthew por lo que le hizo (💜) y, no sé, que se viera un juicio, mostrándonos a ella defendiendo su argumento, en el estrado, diciendo en voz alta, frente a todos, lo que él le hizo y luego salir empoderada de los juzgados y, ¿por qué no?, diciendo a la prensa todo lo que Matthew le había hecho todos los años que duró su asquerosa relación.
Por cierto, no puedo acabar esta reseña sin hacer especial mención a cómo escribe la autora. La mayoría de sus frases han logrado llegarme y algunas de ellas te invitan a reflexionar sobre ciertos temas, los cuales, fácilmente, podrían sucedernos a nosotros (el amor propio, la poca importancia que le damos a ciertas cosas, la familia...)
Como conclusión: me ha gustado bastante este libro, pero me esperaba más, muchísimo más.