«En la sociedad actual, una mujer no puede ser ella misma», escribió Henrik Ibsen en 1878. Las cosas han evolucionado, pero no lo suficiente. Casi ciento cincuenta años más tarde, una joven actriz sabe cambiar de cara y de voz pero siente que no puede ser ella misma. Quiere que la miren porque le parece que no es nada sin la mirada ajena, que ser actriz es la única forma de ser mujer que hay a su alcance, que el mundo la impulsa a vaciar lo de dentro y volcarse hacia fuera, hacia el placer y el deseo del otro. Cuando entra en una escuela de arte dramático, conoce a un profesor muy particular cuyas clases de historia del teatro la ayudan a reinterpretar su propia historia y a entender mejor su identidad.
En su tercera novela, Mariano Peyrou establece un diálogo entre la vida y su escenificación y muestra lo difícil que es distinguirlas, quizá porque todos vivimos en un escenario. Lo de dentro fuera es un libro introspectivo y divertido, ligero y conmovedor, sencillo y sutil, que revela nuestras propias contradicciones y confirma a su autor como uno de los narradores más originales y brillantes del momento.
«Me declaro fan absoluta de Mariano Peyrou. Sus libros son de una rareza fascinante, nadie escribe como él».
Mariano Peyrou (Buenos Aires, 1971) vive en Madrid desde 1976. Es un poeta español en lengua castellana, músico y licenciado en Antropología Social. Ha vivido en la Residencia de Estudiantes con una beca de creación artística. Su obra aparece en diversos recuentos y antologías de la poesía reciente. En 2016 publica su primera novela, De los otros.
Cuando un poeta se pasa a la prosa los resultados de ese salto suelen ser un torbellino lingüístico y de estilo (sensación que ya me produjo leer las preciosas novelas de Eva Baltasar). Jugar con la palabra o, mejor, descubrir el juego que la palabra es y representa es la fundamenta de esta historia que habla del teatro de las cosas, de todas las cosas. Las máscaras son en realidad las palabras, los actos, los mismos pensamientos. Y así, lo de dentro fuera y lo de fuera dentro, en ese juego de la lengua que inevitablemente une emisor y receptor, actor y público, escritor y lector, objeto y sujeto. En definitiva, un manejo magistral del lenguaje para hablar del propio lenguaje del alma. Una gozada, igual de aguda que de difícil, pero tremendamente bella en el juego de su complejidad.
“Soy un personaje que he construido a partir de decisiones de las que no me sentí consciente no me siento responsable porque no fui yo quien decidió, no fueron decisiones, sino una serie de gestos que se van acumulando, recuerdos que se convierten en relatos, miedos que se convierten en costumbres, costumbres propias que se convierten en una personalidad ajena: una serie de pequeñas comodidades que suscitan una gigantesca incomodidad”. . Arriesga mucho Peyrou en su última novela. A la contra de autoficciones y exaltaciones de identidades prefijadas, compone un texto con varias voces. La principal es la de una mujer joven, una aspirante a actriz, y es en ella, en sus miedos, sus recuerdos, sus pesadillas, va tomando cuerpo, nunca peor dicho, el prodigio de la creación literaria, el de la escritura de Peyrou, cuya arcilla es la imaginación. Siempre me maravilló que la palabra “persona” nombrara en la antigua Grecia la máscara de los actores de teatro. Este libro habla mucho de esas máscaras y de lo que hay detrás, sí es que hay algo concreto.
"El impulso de poner lo de dentro fuera a lo mejor es una terapia, un acto de rebeldía, una estrategia de autoafirmación frente a la imposición de fijar unos límites y mantener para siempre lo de dentro dentro".
Leer a Mariano Peyrou siempre es raro, curioso y bonito, aunque creo que se nota más en su narrativa. En su poesía parece que lo esperas. Aquí, en esta extraña novela, una actriz cuenta cosas. Habla de ser mujer, habla de vomitar, habla de sus padres, habla de su profesor de Historia del Arte Dramático, un tipo que usa de hilo conductor las bulas y encíclicas papales para hablar del teatro. Para hablar de la vida. Ella es pequeña y mayor a la vez, desea ser deseada, le gusta que la miren, pero no le gusta que le guste. O algo así. Es difícil de explicar, solamente puede sentirse. Yo, sinceramente, no puedo menos que recomendaros «Lo de dentro fuera». A mí es que estas lecturas me encantan.
Difícil es ser actriz y ser. Ser un ser humano con pasado, un presente y una construcción de futuro. Separar los dos mundo, un mantener un equilibrio perfecto, o no saber que hacer con uno y con el otro. Aceptar que el escenario es el día a día, la calle, la familia, la pareja, ir a la escuela... Ahí esta la interpretación, el plauso buscado y la negación de su búsqueda. El conflicto como abono del crecimiento personal y profesional. La prosa reposada de Mariano, sus frases medidas, la construcción, sin prisa, de la novela, el disfrute de leerla. www.preferirianotenerquehacerlo.wordp... www.enbuscadeltiempoperdido.wordpress...
aunque no es mi tipo de lectura (más poética, abstracta, introspectiva), me pareció muy interesante. El tema de que todos somos actores en la vida ... y sobre todo, el papel que desempeña la iglesia en esto.
Amé las referencias musicales, artísticas del autor. Nunca había leído a alguien como él.