3/5⭐
Tercer libro de Santa Montefiore donde mi nota no es un 5⭐ y segundo de la autora que toca el tema de la infidelidad. Me duele darle ésta nota pero es que no pude con Flappy, pese a que, y como su autora lo dice: “ terrible pero adorable”.
Antes que nada ACLARAR que Flappy es un personaje secundario de “La Tentación de Gracie” que NO está publicado en español, como tampoco la segunda parte de “Flappy se atreve”. 😑
Escrito durante la pandemia y ambientada en Badley Compton, Devon, 2010, se leé rápido, es muy divertida la novela aunque la protagonista es bastante insoportable porque Flappy Scott-Booth, es la autoproclamada reina de la pequeña pero no insignificante ciudad de Badley Compton, en Devon, una mujer que “vea suficiente belleza cada vez que se mira al espejo”, sesenta años, que tiene una reputación que mantener, de “pómulos altos, el mentón fuerte y unos ojos aguamarina muy separados y enmarcados por largas pestañas de color azabache.” De “cutis impecable, el cabello teñido de rubio ceniza”. Solo Flappy es la única belleza de la ciudad, no quiere envejecer y su vida gira en torno a las apariencias a tal punto que termina siendo divertido, me reía de las ocurrencias de nuestra protagonista y en la manera en que lo narra la autora.
Flappy no es mala en el trato con los otros, es amable, sin importar su estado de ánimo pero sé que hay un mensaje en la transformación que sufre: “Creo que es imperativo soltarse el pelo de vez en cuando, ¿no crees, Persephone? La vida es muy aburrida si uno siempre se comporta correctamente, y qué mejor ocasión para soltarse el pelo que cuando se está con los mejores amigos?”
Flappy según ella, tiene muchas amigas, pero las que pertenecen al club de lectura de Badley Compton son: Mabel Hitchens, la amiga más cercana, Sally Hancock, “una mujer descarada de cabello rojo y afición por los suéteres con brillos”, y Esther Tennant, “a quien no podía importarle menos su cabello o su ropa porque pasaba la mayor parte de su tiempo montada en un caballo”. Sally escribe novelas románticas “desvergonzadamente vulgares bajo el seudónimo de Charity Chance”.
Flappy está casada con Kennet Scott-Booth (su Sapo como lo llama cariñosamente) de “voluminoso vientre”, que mide un metro setenta y dos de altura, que se nos presenta en el capítulo uno bajando de su jaguar color caramelo, con un par de pantalones amarillos de talla grande, calcetines amarillos y un suéter de cachemir con cuello en V a juego, habría resultado una figura cómica si no fuera tan inmensamente rico. Es un hombre astuto para los negocios, juega golf en el campo que ha construido en Badley Compton que lleva su nombre, y vive la vida por todo lo alto.
El golf, más que cualquier otra cosa, lo inspira e impulsa día tras día; Hedonista, nacido en el lado equivocado de las vías, trabajó duro para construir un imperio de restaurantes populares de comida rápida en la década de 1970, que vendió luego por varios millones diez años después. Y Flappy Booth, como se llamaba cuando se casó con ella, había sido la guinda del pastel. Fue ella quien tuvo la idea de unir sus apellidos. Así, con el Scott-Booth tienen sus razones para darse aires de grandeza. Ahora, con el perfil de éste hombre, entiendo que en Flappy se despierten unos deseos que creyó dormidos e incluso nunca los sintió con su marido, cuando conoce a Charles, el cual está casado con Hedda Harvey-Smith. Él es un hombre muy atractivo, “un tigre blanco o un zorro plateado” y será quien despierte a la bestia que Flappy lleva dentro, convirtiéndola en una mujer nueva. De hipnóticos ojos verdes muy atractivos con una mirada profunda, inquisitiva y depredadora, Charles tiene “el tipo de mirada que un hombre no destina a su esposa”, de cuerpo delgado y atlético, Flappy sabe que es una mujer casada pero siente muy divertido el coqueteo y la transformación que empieza a sufrir es tal que su esposo y sus amigas más cercanas empiezan a preocuparse porque ella no es el tipo de mujer que se involucra en algo tan dramático como una aventura extramatrimonial a ciegas y olvidando a su esposo, pero pierde el control y veremos en qué terminará todo.
Es una novela de Santa Montefiore diferente de las que venía leyendo, pero como lo último fue la saga Deverill, viene bien algo light de ella. “Flappy se atreve” nos muestra la superficialidad de la protagonista principal como de sus amigas, habla de la ostentación, el glamour, las mentiras y el “querer destacar, ser la única y estar por encima de todos”.
Charles es😍es directo para declararse pero es casado y 🙅🏻♀️no, no puedo con ello. Flappy me resultó insoportable al principio, luego divertida por su ego, audaz y atrevida con la decisión que toma y, al final es una mujer que trata de disfrutar la vida.
¿Dónde está la parte divertida? En las amigas de Flappy que quieren recuperar a su antigua amiga.
Recomendado para las que amamos leer a Santa, porque la autora la ha escrito de una manera divertida que te lleva a leer y leer hasta encontrarte con una mención al tango y a la Argentina y… Se me puso la piel de gallina.