En Papeles de Recienvenido, Macedonio Fernández entrelaza metafísica, humor, teoría y novela. Desde la organización misma del libro cartas, salutaciones, discursos, capítulos sin continuidad donde el entrometimiento de lo insólito fracciona el discurso y la sucesión temporal, hasta convertir las ideas en objetos concretos construyendo un universo sin elementos sacados de la vida real. Para ello expone un proyecto literario que se aleje de todo aquello que implique descripción o imitación de las tramas cotidianas de la vida. Para lograr la perpetuidad de la obra de arte, Macedonio Fernández propone despojarse de los preceptos tradicionales de la literatura realista, como la coherencia en el lenguaje, desestabilizando el procedimiento artístico y la estabilidad intelectual.
Una reflexión que se me ocurrió con el retardo usual en los temperamentos activísimos que se alaban en todas las biografías, es la de que el inverificable lector de Papeles de Recienvenido quizá no se decidió a creer hasta hoy que ese libro era el principio de la Nada. Para que no vacile más, me pareció un deber caracterizar mi nuevo trabajo como de continuación de ella. Ya no esperará más aquel lector para exclamar: «¡Bien me lo parecía, aquello era el Comienzo de la Nada!».
Ahora los lectores de Recienvenido comprenderán que la Nada y su Ayudante han empezado. Y hasta sabrán que es continuable.
Macedonio Fernández was an Argentine writer, humorist, and philosopher. His writings included novels, stories, poetry, journalism, and works not easily classified. He was a mentor to Jorge Luis Borges and other avant-garde Argentine writers. Seventeen years of his correspondence with Borges was published in 2000. He also published poetry, including "Creía yo" ("I believed").
Una maravilla. Si bien Piglia insiste en que Macedonio Fernández ha producido una obra abierta que requiere mucho trabajo de crítica todavía, creo que el mismo Piglia lo ha dicho todo o casi todo sobre este autor y este libro en particular. Opino que el epicentro se encuentra aquí en la condición de recienvenido, una especie de estado de gracia, una conmoción fundamental que indaga en significados no obvios de cualquier cosa que se le presente o que se le ocurra. Todos los días las cosas nos parecen bastante obvias. Los significados parecen querer cerrarse, petrificarse, engañarnos con una quietud sospechosa. Por supuesto que esa percepción es falsa, no importa cuánto nos ayude a soportar la cotidianeidad. Si todo se está moviendo, es posible que el mareo se vuelva constitutivo. Por eso el estado de gracia de Macedonio, su ruptura con lo obvio, la condición de recienvenido, son anímicamente costosos y altamente peligrosos. Su lucidez se asoma a la locura. Creo que el recienvenido es una especie de héroe trágico moderno. No lucha contra destinos mitológicos sino contra el totalitarismo de la obviedad, que siempre es un recurso desesperado de supervivencia. No es un totalitarismo político, sino ontológico. Macedonio se animó a desafiar ese totalitarismo invisible. Este libro es una especie de escrito fundacional, un manifiesto, en forma y fondo. Su lectura es desconcertante, impredecible, entrecortada, multifacética, inquieta y felizmente contagiosa de una lúcida tristeza esperanzada que se aferra al arte y la metafísica para no perecer en el cruce. ¿Qué pasa si se itera el método y en el fondo no hay nada? Eso es lo que propone la Continuación de la Nada, segunda parte de este tomo. Opino que hay que leer todo lo que escribió Macedonio para poder entender algo de lo que pasó luego en la literatura argentina, de Borges en adelante. Creo también que la lectura de Piglia es fundamental para acompañar la lectura de Macedonio. Pienso que también conviene ver la película que hizo Piglia con di Tello en 1995 sobre Macedonio, gran paradigma de recienvenido.
Tal vez no haya sido este el mejor libro para hacer mi primera incursión en la obra de Macedonio Fernández. En breve espero leer otras obras suyas con gran interés.
Aún estoy sorprendido por haber encontrado en un Argentino de entreguerras un humor tan absurdo, fino, lingüístico y salpicado de reflexiones filosóficas, psicológicas y metafísicas. No es que yo pensara que no existieran; es que no conocía ninguno y los pensaba extintos. Pero en este libro, Macedonio hace maravillas humoristicas de situaciones cotidianas (caídas, olvidos, discusiones, cumpleaños, brindis, etc.). Es un libro breve pero de lectura compleja y progresiva; hay que despuntar bien los enrosques y circunloquios para apreciar bien tanto el ingenio como la gracia de las construcciones del autor. Pero una vez que se hace, la recompensa es grande.
En sintesis, es un libro sagaz y violentamente ingenioso. Leeré El Museo de la Novela de la Eterna en el futuro.
El libro está prologado por Gómez de la Serna y epilogado por Borges, y el texto se mueve entre el ingenio de las greguerías del primero y el argentinismo casi metafísico del segundo. Nos encontramos con una recolección de cuentos, brindis, reflexiones… todas salpicadas de momentos de un humor intenso y absurdo.
Este libro me costó mucho terminarlo, por momentos estaba lúcido de leerlo y en otros me parecía algo tedioso de nunca acabar. Pero aún así en momentos me reí, maneja un humor al cual no estuve preparado del todo. Es mucha palabrería y las vueltas que le da a las cosas son demasiadas. El libro en sí es una recopilación de sucesos. Con cierto orden pero a la vez con desorden, el mundo de Macedonio tiene cosas buenas y malas, es muy volado y también se tiene que tener en cuenta todo el contexto histórico en lo que escribe. Es así que hoy no les recomiendo este autor a manos que quieran saber algo de historias de Buenos Aires (creo que es el típico porteño que todos pueden describir). Agrego: Al parecer es fanático de Mark Twain y Gomez de la Serna.
Es la primera obra que leo de Macedonio, por momentos me pareció muy creativo y divertido en la manera de manejar las palabras y por otros momentos me sentí estafado por Borges, que de alguna manera fue el culpable de mi acercamiento a Macedonio. No se si la recomiendo como para empezar con este autor.