Es marzo de 2020, ya desatada la pandemia global, y Mauricio Macri advierte sobre un peligro aún más dramático que el el populismo. Este es, para el líder de Juntos por el Cambio, el obstáculo que nos impide adueñarnos del futuro. La apelación impugna el pasado y sin embargo hunde raíces en un linaje que puede rastrearse hasta los orígenes mismos de la nació la idea de que la Argentina está fundada sobre un mundo plebeyo amenazante y la promesa de defendernos de esa amenaza.Gauchos-compadritos-cabecitas negras-choriplaneros han encarnado sucesivamente la fuerza irracional, la barbarie que era necesario encauzar y contener para acceder a aquel futuro moderno y próspero. Breve historia del antipopulismo es la historia de cómo las élites pudieron (o no) procesar la llegada de las masas a la vida política argentina, de la forma en que imaginaron qué era el pueblo y cuál su lugar en la nación. Esta imaginería es variada y define un paisaje complejo en el que no hay uno sino muchos conservadores que anhelan la gloria perdida, liberales que sueñan con una economía de progreso, demócratas guardianes de la institucionalidad, socialistas y marxistas que reniegan de la alianza de clases, nacionalistas católicos.Los dispositivos que el siglo XIX supo convertir en precarios equilibrios colapsaron profunda y definitivamente con la emergencia del radicalismo y, sobre todo, con el ascenso de Perón. El populismo había irrumpido en la Argentina. Desde entonces, los intentos por contener la acción colectiva y las demandas sociales derivaron en formas que apelaron cada vez más a la violencia material y simbólica. La pormenorizada cronología y una aguda lectura política hacen de este recorrido un trabajo único y revelador del hilo conductor del antipopulismo.Con una escritura precisa y conmovedora, Ernesto Semán narra doscientos años de representaciones de los sectores populares en el punto justo de encuentro entre la sociedad y la política. Más o menos programática, cíclicamente desbordada, a menudo violenta, la historia del antipopulismo es, ciertamente, una historia argentina.
Ernesto Semán (1969) es escritor y profesor de historia en la Universidad de Richmond. Trabajó como periodista en Página/12 y Clarín y en el 2000 se mudó a Estados Unidos, donde estudió en la Universidad de Nueva York. Su último libro es “Ambassadors of the Working Class: Argentina’s International Labor Activists and Cold War Democracy in the Americas” (Duke University Press, 2017). “Soy un bravo piloto de la nueva China” lo publicó en 2011 (Mondadori). En 1999 cubrió la campaña electoral que llevó a De la Rúa a su breve presidencia. Parte de aquella cobertura terminó en un libro: “Educando a Fernando” (1999, Planeta). Es, además, autor del guión de la instalación del grupo Buenos Aires Sonora, Mayo. Los sonidos de la Plaza. Antes que nada, Semán es hincha de Boca. También lo fue de Talleres, cuando en el club cordobés jugaban la Pepona Reinaldi, el Hacha Ludueña y hasta Chocolate Baley. En el patio de la casa de su abuela en Ramos Mejía, montaba una final imaginaria Talleres-Independiente, en la que él interpretaba a los 22 jugadores, al público y al árbitro. Y siempre perdía en el último minuto.
El fútbol está presente en un relato (“Antebrazo”), publicado en la antología “Golpes. Relatos y memorias de la dictadura” (2016, Seix Barral). Semán evoca un partido entre Argentinos Juniors y All Boys, con Maradona como protagonista.
Hace unos años, creo que para el bicentario en el 2010, salió un libro de Rep que se llama "200 años de peronismo". Un gran chiste, como muchos de los que hace él, pero que después de leer esta Breve Historia del Antipopulismo, adquiere otro carácter; la política argentina, primero como freno a las masas, después como su apogeo entre Yrigoyen y Perón, y después como un intento de encausarlas apelando a la violencia más extrema.
El libro es muy bueno pero porque, además de los hechos históricos, pasea por obras de arte - como Sin pan y sin trabajo de Ernesto de La Cárcova, obviamente el Facundo de Sarmiento hasta "El rancho 'e la Cambicha" de Tormo -, tira muy buenos datos, como que la Ley Sáenz Peña implicó que los que votaban pasaran de ser el 2% de la población, al 9 - son números aproximados, que tiro de memoria - y conclusiones como que el antipopulismo siempre implicó endeudamiento externo.
Es como una contrahistoria argentina, contada a partir de un hecho que muestra esa confusión conceptual: un comisario bonaerense que le dijo al troskista Del Caño que "dejara de hacer populismo" mientras intentaba frenar el desalojo de una fábrica tomada.
¿Qué hacemos con las masas populares, los desposeídos, los marginales que fueron llamados gauchos, compadritos, cabecitas negras y hoy, choriplaneros? Es una pregunta central en todas las presidencias de la historia argentina y este libro da cuenta de eso. Yo lo recomiendo mucho, especialmente para los que están muy firmes de un lado de la famosa grieta argentina, que verán, es siempre la misma.
========
Si te gustan mis reseñas tal vez también te guste mi newsletter sobre libros que se llama "No se puede leer todo". Se pueden suscribir gratis, poniendo su mail en este link: eepurl.com/hbwz7v La encuentran en Twitter como @Nosepuedeleert1, en Instagram como @Nosepuedeleertodo y en Facebook.
In this easy-reading and hard to put up book, Semán takes a deep dive into the conflicts of the previous and post foundational Argentina, and the drivers that shape the social form of the country forever. A must read for anybody interested on history of the country and in latin america in an extent.