Esos escudos hechos de plata son algo, sí.
Yo quiero 1. O 2. O 3.
...Para protección, claro.
Escenas:
*La carga de los catafractos: vale, esas unidades son temibles. Lo entiendo. Por favor, que las imágenes que las están representando dentro de mi cabeza se detengan ya.
*Aníbal, confrontando a los Senadores de Cartago: ¿ya dije que ese tipo es genial? porque lo es, maldición.
*Las estatuas hechas trizas y el posterior descubrimiento de lo que contenían: Aníbal. Es. Genial.
...El contexto me da la razón, lo juro.
*La muerte de Aníbal: no es justo que el gran general muera traicionado —otra vez— y solo, no.
Ese fue un buen vino, al menos. Y el veneno no causó dolor.
*Publio hijo, destruyendo verbalmente el discurso de supuesta bienvenida que Catón había preparado. Oooh.
"Todo se puede perder con pequeñas acciones que se van acumulando hasta levantar una montaña de errores que nos envuelven y nos atrapan como una telaraña de fracaso."
Publio Cornelio Escipión es aclamado como "el mejor general de todos los tiempos", ha obtenido una victoria que se creía imposible, junto a sus legionarios ha recibido un triunfo, es uno de los hombres más poderosos de Roma y, al fin, se ha reencontrado con su familia.
Publio Cornelio Escipión está rodeado de enemigos y, aunque aún no lo sabe, ignorará cosas importantes que afectarán a su familia y a su carrera y cometerá errores que le llevarán a la ruina…
Aníbal Barca luchó durante años una guerra que no le dejó más que heridas, dolor y pérdida. Él se encuentra, comprensiblemente, cansado… y, sin embargo y pese a las derrotas que le han infligido, sigue siendo el mismo gran general de carácter fuerte y no planea quedarse de brazos cruzados mientras su pueblo sufre bajo la corrupción que hay en Cartago.
Lástima que gente poderosa de Cartago no está de acuerdo con las nuevas leyes que promulga y se ve desterrado de ahí… y luego, porque todo puede ir a peor, el universo le recalca que aquel aliado que ni confía en ti ni se siente dispuesto a tomar en cuenta tus consejos no suele ser el mejor aliado…
Marco Porcio Catón prometió acabar con Escipión (él ya le guardaba rencor desde antes, ojo, así que la promesa parece ser poco más que un incentivo) y Catón es vengativo, cruel y extremadamente persistente.
Ahora, un momento que definitivamente no aumentó mi favoritismo hacia el gran general cartaginés —pues dicho favoritismo no existe—, no:
"—Te puedes fiar de mí porque Roma es mi mayor enemigo y porque juré de niño acabar a sangre, fuego y hierro con la existencia de Roma. Cuando era niño rogué a mi padre, Amílcar Barca, que me dejara acompañarle a Iberia y él aceptó que le siguiera, pero antes me hizo arrodillarme ante las estatuas de Baal, Melqart y Tanit y me hizo jurar por todos los dioses de mi pueblo que siempre odiaría a Roma y que no me detendría nunca hasta acabar con el poder de esa ciudad. Se lo juré a la sangre que me dio la vida y es un juramento que pienso cumplir, con mi ejército cuando lo tenía, con el ejército del gran Basileus Megas si el gran rey de Oriente se lanza contra Roma, o con mis manos y mi espada sola si no tengo nada ni nadie más que me apoye. Lucharé contra Roma hasta el fin de mis días. Se lo juré a mi padre y cumpliré ese juramento. Tú mismo dices que te fías de tu hijo, pese a su inexperiencia, porque es tu propia sangre la que te habla. Fíate de mí porque le debo a mi propia sangre destrozar a Roma con mis propias manos: he de despedazar sus murallas y pasearme sobre sus calles ensangrentadas por los cadáveres de todos los romanos abatidos por mi rabia y mi odio. Fíate de mí porque no hay nadie en el mundo que desee tanto ver a los romanos derrotados como yo. Fíate de mí y conseguirás el mundo entero. Yo sólo quiero ver a Roma muerta.
***
Maharbal se volvió hacia Aníbal.
—Ese juramento a tu padre es falso.
Aníbal se volvió para mirarle un momento y sonrió al responder.
—Cierto, pero Antíoco no lo sabe."
...No es que esto haya servido para algo, de cualquier modo. Urgh. Rey estúpido, idiota, te mereces la clase de muerte que tuviste—