Tenía todo para ser un nuevo favorito, pero cayó en muchos clichés para mí, tal vez porque he leído ya muchos libros parecidos. En realidad, no lo digo de una manera negativa porque la conversación que tiene sobre el duelo, la culpa y el dolor es muy, muy buena., en definitiva, es mi parte favorita. Sin embargo, el resto de las cosas las sentí como un 'medio para contar' más que para criticar o concientizar sobre las desapariciones, por ejemplo. Entiendo su objetivo, pero en muchas partes se sintió mecánico y redundante, repitiendo cosas desde la página 10 hasta la página 200, lo cual fue muy exhaustivo.
Me gusta la manera de escribir de Laura, es talentosa y lo demostró con “Una grieta en la noche”. El personaje de Esther es súper complejo, la historia es tan real que da miedo, pero no sé, algo no hizo clic conmigo. Aunque tiene una narrativa poderosa en cuanto a las emociones y los temas profundos, la ejecución en otros aspectos dejó algo que desear.