Las seis mil cruces levantadas por el procónsul Craso a lo largo de la vía Appia para ajusticiar a los esclavos sublevados y aleccionar a las generaciones futuras no consiguieron borrar el recuerdo de Espartaco, el tracio que rechazó la dominación romana y que fue reducido a la esclavitud y convertido en gladiador hasta que huyó con un puñado de fieles compañeros cuyo destino era también la muerte en la arena. «Aquellos que son recordados no mueren –proclama–. Hemos sido vencidos, pero hemos vivido como hombres libres.» Max Gallo elabora un amplio y minucioso fresco de esa “guerra servil”. De un lado, el orden de las legiones, el poderío y la riqueza de Roma, sus tribunos, sus cónsules, César, Craso, Pompeyo. De otro, el ansia de libertad, el salvajismo, la anarquía de hombres que han roto sus cadenas y que roban, saquean y siguen a su caudillo sin obedecerle.
The son of Italian immigrants, Max Gallo's early career was in journalism. At the time he was a Communist (until 1956). In 1974, he joined the Socialist Party. On April 26, 2007, the French Academy recorded his candidacy for its Seat 24, formerly held by the late Jean-François Revel. He was elected to the French Academy on 31 May 2007.